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Terra
La Coctelera

Categoría: panes

24 Junio 2011

La noche del día 23 al 24 de junio es la noche más corta del año, el llamado solsticio de verano y por eso es una fecha en la que el ambiente festivo está presente en muchos lugares del mundo. El fuego es un elemento clave, como queda demostrado en las fiestas de Sant Joan en Alicante, o en Cataluña con la Flama del Canigó que aviva las múltiples hogueras caseras con las que los vecinos queman los trastos de madera viejos como un ritual ancestral en el que hiciéramos desaparecer el pasado para afrontar con más fuerza el futuro.

 

En Cataluña está también muy arraigada la tradición de la Coca de Sant Joan, un bizcocho/pan dulce que se devora en las numerosas verbenas que pueblan la geografía de esta comunidad y de las que se venden a miles. Normalmente, están hechas con fruta escarchada, igual a la que se utiliza en el Roscón de Reyes, y piñones.

Como la fruta escarchada no gusta en mi casa, he optado por hacer dos versiones que sí han desaparecido. Y no sólo ha gustado a mi familia, sino también a los vecinos que la han probado en la fiesta que siempre organizamos en nuestra calle, con mesas en plena calle y música festiva. He hecho ambas cosas con masa madre siguiendo la experiencia de mi maestra Eva, de Ma petite boulangerie. La primera versión era una Coca de piñones y azúcar, mientras que en la segunda he optado por una Coca de nueces con crema de Nutella.

Los ingredientes son los siguientes:

PARA LA MASA MADRE

  • 100 grs de harina de fuerza
  • 100 grs de leche tibia
  • 25 grs de levadura fresca tipo Levital

PARA LA COCA

  • La masa madre anterior
  • 350 grs de harina de fuerza
  • 45 grs de leche
  • 2 huevos
  • 50 grs de mantequilla
  • 50 grs de azúcar
  • una pizca de sal
  • ralladura de limón
  • 1 cucharadita de agua de azahar
  • 1 huevo batido para pintar la coca
  • 50 grs de piñones
  • Nutella
  • nueces

La noche anterior mezclamos en un bol la harina, la leche tibia y la levadura con ayuda de una cuchara de madera. Tapamos con papel film y dejamos reposar toda la noche en un lugar fresco de la casa.

El día siguiente, colocamos en la cubeta de la panificadora la masa madre, la harina, la leche, los huevos, la mantequilla, el azúcar, la sal, la ralladura de limón y el agua de azahar. Ponemos en marcha el programa de amasado/levado. Al cabo de una hora lo desconectamos y vertimos la masa sobre una superficie enharinada.

Cortamos en dos partes y le damos forma de bola. Dejamos reposar durante unos 15 minutos. Ponemos cada bola sobre papel de horno en sendas bandejas y las aplanamos hasta darle la forma ovalada característica, con 1,5 centímetros de espesor. Si queda una forma rectangular, no pasa nada. Lo importante es el sabor, no la forma.

Dejamos reposar las dos masas durante una hora. Pintamos con el huevo batido y esparcimos los piñones con la coca de piñones. Podemos tirar encima azúcar ligeramente humedecido.

Para la otra coca, la de Nutella. Calentamos en el microondas unas cuatro cucharadas de Nutella con dos de mantequilla. Mezclamos y lo ponemos en una manga pastelera o una bolsa con un agujerito. Hacemos una decoración con líneas entrecruzadas y en los rombos resultantes ponemos dentro media nuez.

Los que no tengan panificadora, pueden mezclar la masa en un robot amasador o a mano. Las máquinas en este caso, lo único que hacen es ahorrarnos esfuerzo y tiempo.

16 Mayo 2011

Tocaba este fin de semana salchichas de Frankfurt y decidí hacer unos panecillos para hacer el plato más atractivo. Se trata de una salchichas aquí llamadas de Frankfurt, pero podéis utilizar este pan para cualquier salchicha del tipo alemán, sea bratswurth, frikadelle o pikanburst.

Después de buscar por la blogosfera, al final me decidí por los panecillos que propone Carme en su blog Cocina con sabor. Por cierto, un blog muy interesante que os recomiendo a todos. Son unos panecillos, como siempre, muy gustosos, y fáciles de hacer. Si tenéis una panificadora o un robot amasador los procesos se simplificarán todavía más.

Para su realización necesitamos:

  • 300 grs de harina de fuerza
  • 75 ml de agua
  • 100 ml de leche
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • un sobre de levadura de panadería tipo Maicena o un cubo de levadura fresca tipo levital
  • 20 grs de mantequilla

Vertimos en la cubeta de la panificadora o en un bol dos cucharadas de agua, el azúcar y dos cucharadas de harina, lo mezclamos mínimamente y tapamos y dejamos reposar durante unos 15 minutos. Si es media hora, el proceso saldrá todavía mejor.

En la cubeta de la panificadora vertimos sobre la espuma anterior, el agua, la leche, el huevo batido, la sal, la mantequilla, la harina de fuerza y finalmente la levadura. Ponemos en marcha el programa de amasado/levado, que dura aproximadamente una hora y 30 minutos.

Nos embadurnamos las manos con un poco de aceite y amasamos ligeramente la mezcla obtenida. Si está muy suelta, podemos añadir un poco de harina a la hora de amasar.

Dividimos la masa resultante en 6 o 7 panecillos alargados, que colocamos sobre una bandeja con papel de horno. Tapamos con un paño y dejamos levar durante una hora más. Procurar no dejarlos en corrientes de aire y sí en una zona un poco cálida.

Antes de meterlos al horno, los pincelamos con un poco de leche.

Horneamos en horno precalentado a 200º C con turbo arriba y abajo durante unos 15-20 minutos o hasta que veamos que ya están bien cocidos. Si no son muy grandes se cocerán incluso antes.

Los dejamos enfriar en una rejilla y cuando estén fríos estarán disponibles para hacer honores a la fantástica charcutería alemana.

2 Mayo 2011

En casa a todos nos gustan las hamburguesas y en este blog encontraréis numerosas recetas de hamburguesas, pero no siempre hago un pan especial y en esta ocasión encontré esta receta en mi blog guía, Ma petite boulangerie, con Eva a la cabeza. Es una receta muy sencilla, que no necesita masas madres ni demasiado tiempo y si disponéis de una panificadora la cosa va aún más rodada.

Los ingredientes que váis a necesitar para estos deliciosos panecillos son los que siguen:

  • 240 ml de leche
  • 10 grs de sal
  • 20 grs de azúcar
  • 1 huevo batido
  • 50 grs de mantequilla fundida
  • 500 grs de harina de fuerza
  • 25 grs de levadura tipo levital
  • semillas de sésamo o de calabaza para la cobertura

Calentamos la leche en el microondas un minuto y a continuación vertimos por el orden que aparece en la lista todos los ingredientes a excepción de las semillas.

Ponemos en marcha el programa de amasado/levado en la panificadora, que dura aproximadamente 1 horas y 25 minutos.

Sacamos la masa y la amasamos en una superficie ligeramente enharinada. Cortamos en 7-8 porciones iguales, tantas como panecillos. Le damos forma de bola y las chafamos ligeramente con la palma de la mano.

Las colocamos en la plancha del horno sobre papel especial de horno o sulfurizado. Tapamos con un paño de cocina limpio y dejamos que reposen durante 30 minutos o una hora.

Precalentamos el horno a 210º C y mientras se calienta pintamos con agua la superficie de los panecillos para que se peguen encima las semillas de sésamo o de calabaza. También se podrían poner pipas de girasol.

Horneamos durante 12 a 15 minutos con la función de horno, grill y ventilador.

Cuando saquemos los panecillos del horno, los dejamos que se enfríen sobre una rejilla.

En la próxima entrada quedarán resueltos esos puntos suspensivos del título. Lo único que de momento sabéis es que se trata de unas hamburguesas pero ya veréis que no se trata de unas hamburguesas cualquiera; y hasta aquí puedo leer.

 

23 Abril 2011

PAN DE SANT JORDI

23 abr 11 En: panes

Sant Jordi es la fiesta nacionalde Cataluña por excelencia, una jornada en la que los ciudadanos regalan libros y rosas a sus personas más queridas. No creo que haya en el mundo una fiesta con más simbolismo que ésta y no lo digo yo como barcelonés, sino que lo reconocen escritores de todo el mundo que no faltan a esta cita en la que ponen cara y ojos a sus lectores, que van como locos a la búsqueda del autógrafo de sus escritores favoritos. La gente toma literalmente la calle.

Desde hace un tiempo, el Gremio de Panaderos creó el llamado pa de Sant Jordi, un pan que reproduce las barras de la bandera catalana, la senyera.

A partir de la receta que proponía Eva, de Ma petite boulangerie, he confeccionado este pan, en el que, por la disponibilidad que tenía donde estaba, he sustituido la tradicional sobrasada, que tiñe la masa de color rojo, por un chorizo asturiano. Por esta razón, no se percibe demasiado bien el color rojo.

Los ingredientes de este pan dedicado al santo matadragones son los siguientes:

  • 200 ml de agua
  • 5 grs de sal
  • 400 grs de harina de fuerza
  • 10 grs de levadura fresca o 5 grs de levadura seca
  • 100 grs de queso manchego
  • una pizca de cúrcuma
  • 50 grs de nueces peladas
  • 80 grs de chorizo, o sobrasada, si queréis
  • una pizca de pimentón dulce

Colocamos el agua, la sal, la harina y la levadura en la cubeta de la panificadora y ponemos en marcha el programa de amasado/levado durante unos 20 minutos. Apagamos la panificadora y dividimos la masa resultante en dos partes, una de ellas ligeramente más grande que la otra.

A la parte más grande le añadimos  el queso rallado y las nueces desmenuzadas y las mezclamos bien; y la parte más pequeña la mezclamos bien con el chorizo y el pimentón dulce.

Dejamos reposar ambas masas durante 30 minutos.

Dividimos la masa más blanquecina en 5 partes y las convertimos en un churro, como si fuera plastilina. Y hacemos lo mismo con la masa roja, que convertiremos en 4 churros.

Juntamos los churros comenzando por un churro blanco, luego uno rojo, y así sucesivamente hasta acabar con otro blanco. De esta forma conseguiremos un pan con los colores de la bandera. Tapamos con un paño y dejamos leudar durante una hora y media más.

Horneamos en horno precalentado a 190º C durante unos 20-30 minutos.

11 Abril 2011

Sigo con las propuestas para aquellos que queréis aprovechar al máximo vuestra panificadora y no sabéis cómo. Aquí tenéis una receta muy muy sencilla y relativamente muy rápida. No son unos panes que necesiten unos levados excesivamente largos, y de una vez váis a tener pan para una buena parte de la semana si los hacéis el fin de semana.

Para su elaboración necesitamos los siguientes ingredientes:

  • 320 ml de agua
  • 1 huevo batido
  • 20 grs de mantequilla cortada a trozos pequeños
  • 1 cucharada y media de sal
  • 1 cucharada y media de azúcar moreno
  • 600 grs de harina de fuerza
  • 1 sobre de levadura de panadería (unos 15 grs)

Colocamos por el mismo orden todos los ingredientes en la cubeta de la panificadora y activamos el programa de amasado/levado, que dura aproximadamente 1 hora y 25 minutos. Cuando finalice el programa, extraemos la masa y la dividimos en porciones de unos 100 grs aproximadamente.

Les damos forma redonda y los colocamos sobre papel de horno en una bandeja que pueda calentarse en el horno. Tapamos con un paño y dejamos leudar durante una hora en un lugar cálido.

Precalentamos el horno a 210º C; hacemos unos cortes en los panecillos con ayuda de un cuchillo o con una tijera; y horneamos durante unos 20-25 minutos con calor turbo arriba y abajo. En mi caso también pulvericé con agua antes de empezar la cocción para que hubiera humedad dentro.

Si lo deseamos antes de meter en el horno, pincelamos con agua y pegamos encima nueces o algún tipo de semillas -en este caso eran de calabaza-.

Debo decir que ésta era una receta que tenía pendiente de mi maestra Eva, de Ma petite boulangerie, quien a su vez la había leído en el blog de Cerise.

16 Marzo 2011

PAN DE MIE

16 mar 11 En: panes

Al margen de los panes tipo barra, que suelen ser muy útiles, sobre todo, si necesitas hacer bocadillos para el colegio, un pan que da muy buenos resultados es este pan de mie, favorito de mi maestra Eva, de cuyo blog (Ma petite boulangerie) he extraído esta receta, que es originaria del gran maestro panadero Richard Bertinet. Se trata de la madre de todos los panes de molde, pero luego tiene una textura y un color ideales para untar con medio tomate y regar generosamente con aceite de oliva virgen extra. El acompañamiento, sea jamón ibérico, cualquier embutido de alta calidad o lo que se tercie lo dejo a vuestro antojo y/o deseo. Que luego no me echéis a mí las culpas de los fracasos en la operación bikini.

Los ingredientes, como en todo pan, no pueden ser más básicos y sencillos de encontrar:

  • 300 ml de agua
  • 50 ml de leche
  • 1 cucharadita de sal
  • 10 grs de mantequilla
  • 500 grs de harina de fuerza
  • 25 grs de levadura fresca tipo Levital

Colocamos todos los ingredientes en la cubeta de la panificadora y conectamos el programa de amasado/levado, que dura aproximadamente 1 hora y 25 minutos. Cuando acaba el programa, dejamos reposar la masa durante media hora.

Extraemos la masa resultante y la extendemos en una superficie ligeramente enharinada. Le damos forma de cilindro.

Ponemos la masa cilíndrica dentro de un molde tipo plun cake. Yo utilicé el molde alargado de una panificadora vieja que tengo. Lo tapamos y dejamos que leve durante una hora más.

Horneamos a 210º C en un horno precalentado, durante unos 35-40 minutos. Sacamos el molde y dejamos enfriar 5 minutos. Extraemos el pan y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

8 Marzo 2011

Buscando nuevas recetas de pan para hacer con la panificadora, encontré esta receta de pan italiano que encontré en un libro que compré relativamente hace poco, Panes del mundo, de Paul Gayler, una pequeña delicia con recetas de panes de todo el mundo. Se trata de un pan de tradición rural en la Toscana, que normalmente se hace sin sal para compensar el exceso de algunos de los productos de la zona, como el salami, el jamón o los quesos, que suelen acompañar al pan.

Los ingredientes necesarios para este pan son:

  • 275 ml de agua
  • 500 grs de harina de fuerza
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 25 grs de levadura fresca tipo Levital
  • una pizca de azúcar

Introducimos los ingredientes en la cubeta y ponemos en marcha el programa de amasado de la panificadora, aproximadamente 1 horas 25 minutos. Aunque la receta original no lo tenía, yo sustituí una parte de la harina por masa fermentada.

Volcamos la masa en un cuenco y lo tapamos con papel film. Lo dejamos reposar en un lugar cálido durante una hora o una hora y media. Amasamos ligeramente para quitar el gas a la masa, le damos forma de cilindro y lo colocamos sobre una placa de horno. Tapamos con un paño y la dejamos reposar 45 minutos más. Con esta cantidad se puede hacer una barra grande o dos pequeñas. Si son pequeñas se denominan panini o panecillos.

Precalentamos el horno a 200º C.  Espolvoreamos el pan generosamente con harina y horneamos durante unos 30-35 minutos. Dejamos enfriar sobre una rejilla y ya estarán listos para acoger en su seno alguna delicia de la rica chacina italiana.

7 Febrero 2011

Se trata sin duda de uno de los panes más auténticos de Cataluña, el pa de pagès, es el pan, de un kilo o de medio kilo, que normalmente se utiliza para otra de las grandes aportaciones de la gastronomía catalana al género del bocadillo o de la tapa, el pa amb tomàquet, rebanadas de pan alargado untadas con tomate maduro y regadas generosamente con aceite de oliva virgen extra.

Para la realización de este pan de payés he recurrido a la masa blanca fermentada de Richard Bertinet, según recoge mi maestra Eva en su blog (Ma petite boulangerie), una masa fermentada que es la base de numerosos panes y en los que me voy a poner en los próximos días. Sin embargo, es justo decir que el procedimiento de elaboración de la masa de pan se inspira en la receta que incluye Anna Bellsolà en su libro Pan en casa. Del horno al corazón. Viendo las delicias que tiene en su panadería de la Barceloneta Baluard uno piensa que solo con llegar a hacer el 10% de lo que sale en el libro ya podemos darnos por satisfechos.

Para la masa blanca fermentada son necesarios:

  • 250 grs de harina de fuerza
  • 175 ml de agua
  • 5 grs de sal
  • un cubo de levadura fresca tipo Levital

Para la masa de pan necesitaremos:

  • 500 grs de harina de fuerza
  • 350 ml de agua
  • 10 grs de sal
  • 100 grs de masa fermentada
  • un cubo de levadura fresca tipo Levital

La receta no es complicada y más si la elaboramos con una panificadora, como fue mi caso, pero sí que es lenta y larga, pues requiere ir superando diversos procesos.

En primer lugar, mezclamos los ingredientes de la masa blanca fermentada en la panificadora durante unos 15 minutos en el programa de amasado. Paramos el programa y depositamos la masa en un recipiente, lo tapamos con papel film y lo dejamos reposar en la nevera durante toda una noche.

La masa fermentada resultante, unos 400 grs, podemos guardarla en la nevera durante una semana y de este modo la podremos ir utilizando confome la necesitemos.

A la mañana siguiente, ponemos en la cubeta de la panificadora el agua y la harina y accionamos el programa de amasado durante unos 15 minutos. Paramos el programa a continuación y dejamos reposar durante una hora.

Añadimos, entonces la sal, la masa fermentada y la levadura fresca y ponemos en marcha el programa de amasado de la panificadora, aproximadamente 1 hora y 25 minutos.

Colocamos la masa en un recipiente y tapamos con un paño de cocina y dejamos reposar la masa durante unas 2 horas. Tras los primeros quince minutos doblamos la masa como si fuera un sobre y la cubrimos y dejamos que siga el proceso.

Le damos forma de bola a la masa y la dejamos fermentar durante una hora y media más. Yo no lo hice, pero es preferible ponerla a fermentar en esta última fase en un banetton o cesta forrada, para que adquiere la forma característica de estos panes.

Horneamos en horno precalentado a unos 210 o 220 grados centígrados durante unos 40 a 50 minutos. En la parte más baja del horno colocamos un recipiente con agua para que el pan se hornee con vapor. De este modo, conseguiremos un torrado natural de la costra del pan.

Sobre TAPAS...TRAS...TAPAS

PRESENTACIÓN Bueno, amigos y amigas, soy Jose y comienza la andadura de este blog con la buena intención de dar cauce a través de él de algunas de mis aficiones. Soy un coleccionista casi compulsivo, lo colecciono todo y quizá el blog sea un buen medio de comunicación al exterior de esas colecciones que con tanto mimo he ido elaborando a lo largo del tiempo. La primera entrada tiene que dar explicación del título de este blog, ese curioso"Tapas..tras...Tapas". La primera "Tapas" es obvio que tiene que ver con la gastronomía, una de mis grandes pasiones a la que no dedico tanto tiempo como me gustaría. La segunda resulta más difícil de adivinar. Llevo tres años coleccionando fotos de tapas de alcantarillas y tanto yo como mis amigos pensábamos que era un friqui y he tenido que leer un suplemento de un diario para enterarme que en España hay otro coleccionista de tan raros objetos, y que no sólo hay otro, sino muchos más. Y ya no digamos coleccionistas de manholes covers (tapas de alcantarillas en la lengua de Shakespeare). Ver para creer. Del resto de aficiones y colecciones ya tendremos tiempo para hablar.
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