Recientemente pude comprar en Francia este tajine, entendiendo por tajine el recipiente, que no la receta. Era un tipo de recipiente de origen magrebí que había tenido ocasión de ver en Ikea -ya no lo venden- y en tiendas de high disseny, por tanto, caro. Pero pasilleando por una gran superficie francesa, en la zona de librería -qué extraño- me topé con un libro de Larousse, Le tajine et ses recettes, presentado en una caja y con un pequeño tajine, con su correspondiente tapa cónica, y además el precio era más que razonable. Ese fue el punto de partida de esta receta que hoy os presento, que fue una adaptación libre de las incluidas en el libro, pues, la verdad sea dicha, me faltaban la mitad de los ingredientes.
Los ingredientes utilizados en este plato magrebí son los siguientes:
- 3 pechugas de pollo cortadas en tiras
- 3 dientes de ajo
- 1 cebolla roja o 3 cucharadas de cebolla frita tipo Ikea
- 1 limón cortado en rodajas
- unos 50 grs de almendras crudas peladas
- 150 grs de tomate triturado
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharadita de especies provenzales (Mercadona vende unos botes ya preparados)
- 2 ramitas de perejil
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- sal y pimienta
En primer lugar, pelamos y cortamos la cebolla y el ajo. Sofreímos ajo y cebolla con un poco de aceite de oliva en la base del tajine. Doramos un poco los trozos de pollo y añadimos los aros de limón, el tomate, el laurel, las especias provenzales, el perejil, las almendras, así como 50 ml de agua. Salpimentamos. Tapamos y dejamos cocer durante una hora a fuego lento.
Si vemos que se acaba el caldo, añadimos más agua.
La carne debe quedar muy tierna.
En el momento de servir, se puede acompañar con un poco de arroz o con couscous.



