Hace unos días, vinieron a casa unos amigos a cenar. En total tres matrimonios con su pareja de dos hijas cada uno. Es decir 12 bocas que alimentar y todo un día para preparar la opípara cena. Decidí "impresionar" a mis amigos y para ello cuidamos hasta el mínimo detalle. Con mis hijas hicimos la compra, preparamos la mesa e incluso llegamos a imprimir dos menús, uno infantil y otro para padres.

Para entretener a las niñas la mejor opción fue que cada una acabara de amasar y montara su propia pizza a su gusto. Pero de eso ya hablaremos otro día en un futuro post.

El postre de los grandes fue un mousse de requesón, una receta inspirada de manera bastante literal en una ofrecida por Eva Arguiñano en su magnífico programa "Hoy cocinas tú" (La Sexta). Si vamos a hacer el postre para unas cuatro personas os propongo los siguientes ingredientes:

3 huevos; 125 gramos de queso fresco (el de Burgos servirá); 40-50 grs de queso de untar (tipo Philadelphia); 5-7 cucharadas de azúcar (puede ser moreno); medio vaso de leche, una tarrina de "creme fraîche" (President); dos rebanadas de pan de molde; una nuez de mantequilla, media rama de vainilla abierta por la mitad; y frutos rojos.

1) La receta es bien sencilla y efectiva: Se calienta a fuego lento la leche, con la mitad de la creme fraiche, la mitad del azúcar y la vainilla y cuando comience a hervir se añade el pan de molde. Se retira la vainilla. Se mezclan con una batidora el resto de los quesos con lo que tenemos en el cazo y se deja que se vaya enfriando.

2) Se montan los huevos con el resto del azúcar y después se mezcla con la crema resultante del anterior paso.

3) Se reparte en recipientes pequeños o en bols previamente engrasados con un pincel untado en mantequilla (para que sea más fácil despegarlos al final)  y se introducen en el horno precalentado a 170 grados durante unos 20-25 minutos.

Se puede acompañar con canela, con barquillos o con frutos rojos como arándanos, fresas, grosellas. En mi caso utilice cerezas desecadas que encontré en el mercado municipal. Unas cerezas que tuve hidratándose durante todo el día en  un recipiente con un poco de moscatel.

El resultado fue el siguiente: