La ausencia de este fin de semana tiene una explicación. He estado con mi familia en tierras de Teruel, en concreto en la sierra de Albarracín. Unas tierras de clima extremo, con temperaturas nocturnas de hasta -6 grados, aunque los lugareños no se ahorran decir que este año está haciendo poco frío, porque normalmente están acostumbrados a plantar cara a frío de -15 o -20 grados.

Voy a dedicar varios artículos a esa tierra, que como todas las comunidades españolas,  tiene una gastronomía propia, muy ligada a esas condiciones climáticas de las que hablaba.

Cualquier visita turística y cultural que hago la aprovecho para dar rienda suelta a una de mis pasiones, la fotografía -sí, también de alcantarillas- y, como no podía ser de otro modo, a degustar las especialidades gastronómicas locales.

En una visita al pueblo de Albarracín, más rápida de lo que nos habría gustado, no faltó una escala en una de las tiendas locales de productos, que digo tienda, es un almacén. La charcutería en cuestión se llama Muñoz-Grein y allí nos hemos surtido de embutidos tradicionales como el jamón de Teruel, la longaniza de Aragón, el lomo embuchado o el salchichón cular, algunos de los cuales se aprecian en la foto.

Junto a esos embutidos, también se pueden encontrar otros ligados a la tradición de caza de la zona: salchichón o chorizo de ciervo, o cecina de jabalí.

Mención aparte merecen los quesos. Me dejo aconsejar por la señora de la tienda, que aún conserva un ligero acento alemán, y por el paladar de mis hijas que devoran las muestras que nos ofrece. Al final nos decidimos por "Sierra de Albarracín", un queso puro de oveja con un regusto añejo.

Por consejo de un oportuno visitante a la tienda, un cocinero del que hablaré en el próximo artículo, nos llevamos también un Don Manuel, un queso muy similar al anterior, también es de oveja, pero que tiene la particularidad de que conserva todavía las trazas de los cristales de sal, lo que lo hace particularmente gustoso.

Nuestro misterioso visitante nos aconseja que para acompañar estos embutidos y quesos vendría muy bien un "Baltasar Gracián", un vino garnacha viñas viejas de 2005, presentado en botella de cava, que pertenece a la emergente denominación de origen Calatayud.