Ayer hablaba de un personaje misterioso, un cocinero. Ha llegado el momento de desvelar ese pequeño secreto. Se trata de Víctor Pérez, que lleva los fogones del restaurante La Colocha, en Muela de San Juan, a un kilómetro del municipio de Griegos. Anoten ese nombre porque dará que hablar en los próximos años. Es joven, se formó como cocinero en Barbastro a las órdenes de Sergio Azagra, quien además le abrió las puertas a realizar un "máster" de un año en el Restaurante Arzak.

Allí aprendió los secretos de la alta cocina y la disciplina, pero de Azagra ya había aprendido, como él mismo confiesa en su página web, que  “los alimentos que tenemos alrededor de nuestra cocina, son uno de los factores para que el restaurante tenga éxito”.

Tomando buena nota de ello, en su restaurante aprovecha la gran variedad de productos que nacen en los bosques de la comarca de Albarracín; como la caza, las setas, la horza, y esa tradición se mezcla en un menú diario de 4 primeros, 4 segundos y 4 postres con platos más exóticos para la clientela local como el sushi o el foie mid-cuit.

El restaurante tiene una capacidad limitada a 35/40 personas, por lo que es conveniente efectuar la reserva con antelación, sobre todo en temporada alta, en época de nieve -no olvidemos que el establecimiento está al pie de las pistas de esquí de fondo de Muela de San Juan- y los fines de semana.

En los fogones, Víctor está acompañado por su madre Ana Luna, y el servicio de la sala corre a cargo de su padre, José Vicente, con su inconfundible mostacho.

En verano las vistas sobre una buena parte del territorio Albarracín y la parte suroeste de la provincia de Teruel es impresionante, teniendo en cuenta que el restaurante está a una altitud de cerca de 1.800 metros. Me permito incluir una foto de la web de la estación de esquí para dar una idea de esa panorámica.