Tenemos la costumbre de cada fin de semana dedicar una cena a comer gofres en familia. Se trata de casi un ritual: cocinar las gofres y comerlas casi al instante mientras miramos una película en la tele. Los ingredientes de la masa de las gofres -los franceses las llamas gaufres y los belgas waffles- no puede ser más sencilla:

  • Medio litro de leche
  • 300 grs de harina
  • 75 grs de azúcar
  • 100 grs de mantequilla derretida
  • 2-3 huevos
  • media pastilla de levadura fresca de panadero (12 grs)

En un bol mezclamos los huevos y el azúcar. Se añade la leche y la levadura lo más desmenuzada posible. Luego introducimos mantequilla en estado líquido y la harina. Lo tapamos y dejamos reposar esta masa en un lugar cálido durante una hora.

Transcurrida la hora, ya se puede encender la placa especial de gofres y con un cazo se vierte con cuidado de no desbordar la plancha. Se cierra la plancha y en cuestión de 30-45 segundos ya estará doradita. Lista para untar en ella nata, leche condensada, crema de leche, nutella, mermeladas o sencillamente espolvorear con azúcar glas y canela.

La plancha se puede encontrar en grandes almacenes tipo Hipercor, Corte Inglés o Media Mark, pero también en pequeños supermercados de descuento tipo Lidl, aunque en estos segundos has de esperar que llegue la oferta.

Este otro modelo, que encontré en unos grandes almacenes de París, se calienta directamente en el fogón y, por tanto, tiene la ventaja de que no necesita electricidad, o sea, que se puede utilizar en un lugar en el que tengamos un simple camping-gas. El material de que está hecho es hierro colado, por lo que se tiene que tener más cuidado con que no se te peguen las gofres.