Tenía en la nevera unos filetes de pollo que había frito a la plancha, pero que, de puro sosos, se habían quedado arrinconados en el fondo de la nevera. Unos días más y seguramente habrían sido pasto del cubo de la basura. La providencia hizo que me topara con el blog de Marisabel, Bon profit, un blog que desde hoy incorporo a mis enlaces favoritos.
Para hacer este plato sólo tuve que comprar una bandeja de champiñones laminados, pues el mascarpone ya lo tenía también en la nevera, de un frustrado intento de hacer un tiramisú -otro día será-.
Para el plato necesitamos: pollo, cebolla, media tarrina de mascarpone y los champiñones laminados.
En una sarten con un poco de aceite rehogamos la cebolla cortada en trozos pequeños o aros y cuando ya esté transparente -no quemada- se rehogan los champiñones.
Se añade a continuación algo menos de la mitad de una tarrina de mascarpone y un buen chorro de leche para que el queso se disuelva bien. Se coloca el pollo que habíamos reservado en la sarten y se salpimenta al gusto de cada uno. El resultado es mucho más apetitoso que comerlo simplemente a la plancha.




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