Ahora que ya ha llegado la primavera, no quería despedir el invierno sin haber probado uno de esos platos típicos de zonas de fríos rigurosos. La comida es la calefacción más primaria y no es casualidad que en esas zonas proliferaran ya en la Edad Media platos en los que las leguminosas entraban en maridaje -que palabra tan moderna para un plato tan tradicional- con la grasa animal y las verduras.
También era un plato que daba cabida a algunos de los productos creados por las "matanzas" del cerdo que a lo largo de toda la geografía española tiene lugar en esta época del año.
Encontré una buena variante del plato más típico de Cantabria en La Puchera y adaptándolo a los productos que yo tenía y de los que podía disponer hice mi propio Cocido Montañés.
Ingredientes:
- 400 gramos de alubias blancas
- 4 lonchas gruesas de bacon o tocino
- Un chorizo fresco
- 2-3 costillas de cerdo
- 1 morcilla de arroz.
- Un hueso de codillo.
- 1 berza (yo la sustituí por lechuga cortada en juliana)
- 2 patatas medianas
- Pimentón Dulce
- Aceite de Oliva y sal
Se ponen las alubias en remojo con un poco de sal durante la noche anterior.
Tras cambiar el agua se ponen a hervir en una olla alta y ancha junto con el bacon, el chorizo, las costillas y el hueso de codillo. Han de hervir a fuego lento durante unas do horas.
Se pelan las patatas y se cortan en trozos medianos y se corta en juliana la berza (o la lechuga o también acelgas) y se añade a la olla, junto con una dos cucharadas de pimentón. Unos diez minutos después se añade la morcilla (pincharla para que no se reviente) y se deja cocer unos 20 minutos más o hasta que las judías estén al punto.
Para servirlas se pueden colocar todas en una fuente o en dos separando por un lado las judías, las patatas y las berzas y en otro la carne, morcillas y chorizos.
Una especialidad que puede ser plato único, sin duda.




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