Sí, ya sé que puede haber confusión entre mi nombre, Jose Oliva, y el autor del libro que esta semana os propongo, pero nada más lejos de la realidad. Se trata de En casa con Jamie, y un subtítulo esclarecedor: "Encuentra tu manera de cocinar para una vida mejor".

El Jamie del título no es otro que Jamie Oliver, un joven cocinero que ha revolucionado los fogones británicos. ¿Ah, pero había alta cocina en el Reino de Su Majestad?, pues sí hay vida más allá de los restaurantes londinenses que casi pierden sus estrellas Michelin por un quítame aquí ese virus. Oliver aúna la juventud y la osadía del primer Ferran Adrià -ahora está ya entrado en sus primeras canas-, con la campechanía, cercanía y sencillez de Arguiñano.

De hecho, con el de Zarautz comparte estrellato televisivo. Aquí, en España, se le puede ver en el Canal Cocina, aquellos que tengan televisión por cable o satélite. El resto de los mortales debemos conformarnos con Youtube, su página web, o,  como en este caso, con sus libros, aquí editados por editorial RBA en un formato casi de lujo, ilustrado a todo color y con más de 400 páginas.

Jamie Oliver empezó a cocinar en el pub de sus padres, el Cricketers, en Clavering (Essex, Reino Unido), a los 8 años, y llegó a trabajar con algunos de los mejores cocineros del mundo. Ahora dirige el Fifteen, uno de los mejores restaurantes de Londres, con apenas 36 años.

Una de las grandes novedades de este libro de Oliver es que propone en todo momento una cocina de temporada, con los productos exclusivos que cada estación te brinda. Productos que suele obtener en su propio huerto, donde, según confiesa, pasa muchas horas.

De todas las recetas que incluye en el libro he querido destacar una que resume muy bien su filosofía: una coliflor, mezclada con muchas especias, que es uno de los elementos distintivos de su cocina.

Aunque personalmente no comparto el gusto por determinados platos, creo que coincido con Jamie en algunas cosas: su gusto por condimentar la comida con muchas especies, y si pueden ser algo picantes, mejor, el recurso a la barbacoa y la brasa y la utilización de los productos que tú mismo plantas en un huerto. Comerte el tomate que ha salido de la tomatera que has plantado hace unos meses es un gusto que no pocos aprecian.