GUACAMOLE
Sin duda, el guacamole es una de las especialidades más conocidas de la gastronomía mexicana y si conseguimos hacerlo en casa, con los productos de mercado de confianza, el resultado es mucho más bueno que si compramos un bote ya preparado en el supermercado.
Para la preparación del guacamole necesitaremos: dos aguacates, cuatro tomates maduros, dos dientes de ajo, una cebolla mediana, cilantro, coriandro, pimentón dulce (o picante si deseas que te lloren los ojos), zumo de limón y tabasco.
Partimos el aguacate por la mitad más ancha con ayuda de un cuchillo bordeando la zona central, que es donde está el hueso. Retiramos este hueso y con ayuda de una cucharita extraemos la carne verdosa del aguacate. Rallamos los tomates y mezclamos esa pulpa con los aguacates, la cebolla y el ajo picados.
Esta operación se puede hacer en un mortero o con un tercer brazo. Cuando no estoy en plan vago, utilizo un mortero de piedra volcánica que conseguí en el mercado central de la Guadalajara mexicana. A ese utensilio de piedra volcánica, que ya se utilizaba en época prehispánica, le llaman allí molcajete y con él hacen no sólo guacamole, sino todo tipo de salsas, puré, moles y otras mezclas blandas. Incluso en recipientes similares se cocinan carnes en el horno.
Volviendo a la receta, cuando tenemos todo bien mezclado, con la textura deseada -o muy fina o un poco gruesa- se agrega una cucharada de cilantro, otra de coriandro y otra de pimentón, además del zumo de un limón para que la sala no se oxide al cabo de las horas y unas gotas de tabasco para que le dé un punto picantón pero sin pasarse.
Este mortero que veis aquí no es el molcajete, aclaro. Para acompañar esta salsa dip lo mejor son las chips de maíz. En el supermercado de productos ecológicos Veritas se pueden encontrar chips de maíz con diversos sabores: chile, queso.
Además, si conseguimos que los niños se aficionen al guacamole, conseguimos que coman algunas hortalizas como tomate y cebolla, además del guacamole, que tiene mucha vitamina C y D, calcio, fósforo y magnesio.




Marian dijo
Mmmm... ¡qué rico el guacamole! ¡Qué bien me iría ahora un poquito! (estoy en la redacción, cerrando) . A ver si después de Semana Santa montamos una muestra gastronómica, ¡que ya toca!
5 Abril 2009 | 09:59 PM