Había leído e incluso probado determinados canapés en los que se mezcla lo salado con lo dulce. Es frecuente combinar lo salado con miel o mermelada, pero en esta ocasión la improvisación me llevó hasta mi bote de dulce de leche y el resultado ha sido satisfactoria incluso para los miembros de mi familia que eran más escépticos.

Unos buenos canapés 'de cerdo' ahora que ya se ha acabado la Semana Santa y con ella la cuaresma