UNA TORRE DE PISA DULCE
Debo decir en primer lugar que esta merienda es un invento de mi hija mayor, que también quiere hacer sus pinitos en la cocina. El nombre con el que he bautizado este plato, la famosa torre inclinada italiana, viene de que la torre de galletas y nata que da forma a la torre mantiene su verticalidad mientras la nata aguanta su compostura, pues conforme se va deshaciendo tiende a emular el famoso monumento pisano.
Para su realización, me explica mi hija, son necesarias galletas, previamente inundadas y reblandecidas en leche con cacao -puede servir Cola-Cao, Nesquik o cualquier otro similar-. A la hora de presentar el plato se van alternando galletas con capas de nata. En la parte alta de la torre, la nata se espolvorea con canela.


