Las tortitas americanas son uno de los platos fijos de los copiosos desayunos que hacen los estadounidenses o que se pueden tomar en Norteamérica cuando viajas como turista, especialmente si consigues encontrar un restaurante de los de antes. El éxtasis es todavía mayor si lo acompañas con el consabido jarabe de arce y un buen zumo de naranja hecho al momento. Me pregunto como consiguen tener unas naranjas tan dulces en pleno verano. Debe ser el clima de eterno verano de California, no puede tener otra explicación.

He encontrado en el supermercado de El Corte Inglés, en el Carrefour o en alguna tienda especializada en productos de alimentación extranjeros un preparado de tortitas al que sólo se debe añadir el agua, pero como nuestro lema es siempre 'Lo hecho en casa siempre sabe mejor', pienso que vale la pena intentarlo.

Para hacer las tortitas necesitaremos:

  • 200 grs de harina común
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 3 huevos
  • 250 ml de leche
  • dos nueces de mantequilla derretida
  • una pizca de sal

Mezclamos en un bol la harina tamizada, el azúcar y la sal, y a continuación añadimos los huevos y la mantequilla. Batimos con las barillas para que quede bien mezclado, y dejamos reposar un cuarto de hora.

Engrasamos con mantequilla una sartén antiadherente puesta al fuego vivo.

Con ayuda de un cucharón vertemos sobre la sartén una cantidad suficiente para que salga una tortita de un diámetro similar a un CD o DVD.

Es conveniente, que de vez en cuando engrasemos nuevamente la sartén.

Cuando salen burbujas en la cara superior le damos la vuelta. Debe quedar un acabado doradito pero no quemado.

Para servirlas, se pueden untar con crema de cacao, con nata, con mermelada, con leche condensada -como en la foto inferior-, con sirope de caramelo o con jarabe de arce.