VASITO DE GAMBAS CON RÚCULA
Esta pequeña tapa es una adaptación de un conjunto de entrantes que tomé recientemente en un cóctel, y cuyos platillos os iré desgranando en futuras entradas.
Para su elaboración necesitaremos unas hojas de rúcula, esa prima hermana italiana que tiene la lechuga de toda la vida, y un par de gambas por vasito.
Primero de todo, ponemos agua a hervir en un cazo y sumergimos durante unos cinco minutos los gambones o langostinos (a gusto). Los sacamos a continuación y los ponemos debajo del grifo con agua fría. Los pelamos y reservamos.
En un vasito o en una copa colocamos en el fondo la rúcula, echamos un poco de sal gruesa y pimienta recién molida y una vinagreta hecha con dos partes de aceite por una de vinagre. Sobre este colchón verde situamos las gambas o langostinos. Un poquito más de sal y de pimentón rojo dulce o picante.
Por último, añadimos chips de gambas, una especie de patatas fritas orientales, que podéis encontrar fácilmente en supermercados de productos asiáticos o en hipermercados tipo Carrefour.


