VASITO CREMOSO DE FRESAS Y PLÁTANO
Ahora que estamos en plena época de recolección de fresas es conveniente aprovechar esta fruta de temporada que la primavera nos brinda. Con las primeras calores las fresas también comienzan a ser más dulzonas y eso se agradece.
Me gusta comer lo que planto y por eso os animo a que si tenéis un balcón o incluso en el alféizar de una ventana, coloquéis una o dos macetas con matas de fresas. El placer de comerte las fresas que tú mismo has regado es indescriptible y no tiene precio, y la emoción de ver como se van volviendo rojos los frutos por efecto del calor y el sol es inmensa.
Las plantas de fresas es fácil encontrarlas en los viveros y en muchas tiendas de flores también suelen vender en esta época, y además tienen un precio muy asequible.
Para elaborar este vasito cremoso necesitaremos unas diez fresas, un plátano y nata para cocinar (un bote pequeño), azúcar, vainilla y canela, y unas 8-10 nueces molidas.
En primer lugar lavamos las fresas, les quitamos la parte verde con un cuchillo y las colocamos en un recipiente con la mitad de la nata líquida, dos o tres cucharadas de azúcar, un poco de canela y vainilla. Con ayuda de un tercer brazo o un batidor batimos bien y reservamos.
En otro recipiente, batimos el plátano pelado y cortado a trozos con el resto de la nata líquida, azúcar y canela.
En un vasito de postre -si no tenéis podéis utilizar una copa de champán o cava- se vierte en el fondo el batido de plátano, después una fina capa de nueces molidas y a continuación el batido de fresas.
Para presentarlo os sugiero un nuez flotando en la superficie o una ramita de menta. Sobre todo, es importante que lo sirváis bien frío.


