Desde que descubrí el hojaldre ya preparado, y en concreto el de Lidl, gracias a algunos blogs amigos, entre ellos el de Manel, de Cuinar és generós, se ha abierto un mundo de sabores y de infinitas combinaciones.

En esta ocasión, se me ha ocurrido combinar la manzana y el famoso 'rulo' de queso de cabra.

Para elaborar el plato, cortáis un rectángulo suficientemente grande para envolver el relleno.

Peláis una manzana y la colocáis en gajos sobre la masa de hojaldre. Encima ponéis unos discos de 'rulo' de queso de cabra de aproximadamente un centímetro de espesor y ya se puede cerrar y sellar el hojaldre.

Ponéis este paquete sobre una bandeja y lo metéis en el horno previamente calentado a unos 200 grados. Al cabo de unos 10-12 minutos ya tendréis listos los hojaldres.

Aunque se podría tomar como un postre, yo he preferido servirlo como un entrante.