Había gastado media pierna de cordero, que había hecho a mi carnicero picar, para un plato indio que os ofreceré en los próximos días, pero me habían sobrado algunos filetes y después de leer el fantástico blog de Su (webos fritos), pensé que podría hacer una versión minimalista de la receta del cordero a la conquense que ella ofrecía.
Digo más minimalista, porque ella cocinó una pierna de cordero entera y yo sólo aproveché los filetes sobrantes de esa pierna; pero el gusto, os lo puedo asegurar, es muy bueno, aunque el aspecto seguramente podría mejorar. A veces las apariencias engañan.
Para este plato utilicé:
- Unos ocho filetes de cordero.
- 3 dientes de ajo
- 5-7 granos de pimienta negra
- Un tomate de pera
- Un chorrito de vinagre balsámico y otro de vino blanco
- Unas nueces de mantequilla
- Un par de patatas cortadas a dados
- Unas ramitas de tomillo y una hoja de laurel
- Un vaso grande de agua
Para la elaboración, precalentamos el horno a 200 grados, aunque a mitad de cocción podemos bajarlo a 180.
Sazonamos el cordero y lo untamos con mantequilla y lo colocamos en una cazuela de barro o en una fuente de cristal, junto con los ajos pelados, la pimienta, el tomate lavado, los dados de patatas y el tomillo y el laurel.
Echamos encima el vinagre, el vino y el agua y lo metemos en el horno durante unos 35-45 minutos, hasta que veamos que los filetes y las patatas están hechos.



Escribe un comentario