El pollo tikka masala es uno de los platos más populares de la gastronomía de la India, pero lo que pocos saben es que fue una creación de los chefs de Bangladesh, antigua colonia inglesa, que trabajaban en las cocinas del Reino Unido. De hecho, en la India no es tan popular como en prácticamente todo los restaurantes indios del mundo.

Aunque hay numerosas versiones, yo he adaptado la propuesta por Manju Malhi en un libro que ya os comenté aquí semanas atrás.

Para esta especiado plato necesitaremos:

  • 3 tomates troceados
  • 6 cucharadas de nata para montar
  • un trozo de raíz de jengibre del tamaño de una nuez, pelado
  • 3 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 hojas de laurel
  • 1 cebolla grande cortada en trozos finos
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de cilantro molido
  • media cucharadita de pimentón dulce o picante, a gusto
  • una pizca de cúrcuma
  • una pizca de sal
  • un cucharadita de Garam masala
  • dos pechugas troceadas en dados

Lo primero que debemos hacer es dorar los dados de pollo sin que se lleguen a tostar demasiado. También batiremosr en un vaso o un bol los tomates, la nata, el jengibre y el ajo hasta conseguir una salsa espesa.

Calentamos el aceite en un wok o en una sartén y añadimo el laurel troceado y  los trozos de cebolla y los freímos durante unos cinco minutos, sin dejar que se quemen, hasta que las cebolla estén doradas.

Añadimos el pimentón, el comino, el cilantro, la cúrcuma, la sal y el Garam masala y removemos durante un minuto hasta que las especias suelten su característico aroma y teniendo cuidado de que no se queme lo que hay en el wok.

Incorporamos el pollo removiendolo para que se impregne bien de todo lo que hay en la sartén durante unos tres minutos. Añadimos la mezcla que teníamos hecha desde el principio y cocemos a fuego lento durante unos 5 minutos o hasta que veamos que el pollo está hecho por dentro.

Hervimos 125 ml de agua y lo añadimos al pollo. Dejamos que se cueza un minuto más y ya podemos servirlo. El mejor acompañamiento para este pollo es, sin duda, un arroz basmati o vaporizado, pero naturalmente podéis acompañarlo con lo que queráis.

Ahora es el momento de revelaros un pequeño secreto. En este caso jugué la partida con las cartas marcadas, aunque nadie lo notó. En lugar de pollo, utilice una buena pechuga de pavo, pero una vez troceado a dados resulta difícil distinguir. Os puedo asegurar que quedó exquisito.