Después de haber viajado varias veces por el mundo a través de la cocina, tocaba volver a la tierra más cercana con una receta quizá poco apropiada para el clima caluroso de estos primeros días de junio. Sin embargo, creo que es bueno recuperar, reconciliarnos y reivindicar sabores y platos gastronómicos a los que los jóvenes de hoy, por diversas razones, han dado la espalda en su cultura culinaria cotidiana.

Se trata de unas gustosas lentejas, a las que, para que no sean muy aburridas, hemos añadido patatas, chorizo y morcilla picante. Naturalmente, los enemigos del picante podrán optar por unos embutidos dulces que no piquen y asunto arreglado.

Para elaborar esta receta tradicional necesitaremos:

  • Un bote de medio kilo de lentejas ecológicas ya cocidas -yo utilizo las de Cal Valls-
  • Una patata grande troceada en pequeños dados y hervida previamente.
  • Dos cucharadas de cebolla frita -utilizo la del Ikea-
  • Un chorizo
  • Una morcilla picante
  • Una cucharada de cilantro picado
  • 2-3 vasos de agua

En una olla calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y sofreimos la cebolla, el chorizo y la morcilla.

A continuación añadimos los trozos de patatas previamente hervidos y el cilantro y removemos bien para que se impregne todo con el aroma del cilantro y de la cebolla.

Finalmente, añadimos las lentejas y el agua y dejamos hervir durante unos 15-20 minutos. Es un plato que podemos preparar el día anterior y no perderá ni un ápice de sabor.