Curioseando por la blogosfera, encontré un blog curioso, Los cerezos en flor, regentado por Elvira, una extremeña de nacimiento, catalana de adopción y afincada de momento, como ella misma dice, en el cantón de Berna, en Suiza.

De aquellas tierras alpinas propone uno de los platos más comunes de la gastronomía suiza, el Rösti, una elaboración básica hecha a partir de patatas y a la que se añade queso suizo rallado. Si de alguna cosa pueden los suizos sacar pecho es de sus quesos. Por esa razón, el rösti lleva patatas y el queso determinado de cada región del país.

En este caso para el Rösti que yo he preparado necesitaremos: 

  • 3 patatas medianas -aproximadamente medio kilo-
  • 150 grs de queso gruyere suizo
  • Aceite de oliva y un poco de mantequilla
  • una cucharada de sal

Lavamos las patatas y las ponemos a hervir con su piel en una olla con agua y sal durante unos 12 minutos.

Las escurrimos, las pelamos y las rallamos -para ello no deben estar muy blandas- y las mezclamos en un bol con el queso gruyere también rallado. Salpimentamos. 

 

En una sartén antiadherente calentamos el aceite y la mantequilla y vertimos la mezcla de patatas y queso y la cocemos como si fuera una tortilla de patatas. De vez en cuando movemos con movimientos giratorios la sartén para que no se pegue y vamos dándole la vuelta para que se cueza de manera uniforme por las dos caras. Cuando veamos que está bien cocida la sacamos del fuego y de la sartén.

 

Elvira ya advierte en su blog que el rösti puede ser un plato único, aunque en pequeñas porciones puede ser un perfecto acompañamiento de una carne, o también podría ser la base de unas hamburguesas, un pastel de carne picada.