LIBRO GASTRONÓMICO DE LA SEMANA
Soy de los que piensan que a ese estadio elevado que llamamos místico se puede llegar de muchas formas. Quizá la introspección, la religiosidad, la meditación sean algunas de las difundidas popularmente, pero estoy convencido que al misticismo también se puede llegar a través del paladar, de la comida.
Esta reflexión viene a colación por el libro que destaco esta semana, La cocina del cielo, escrito por Carmela Miceli y editado por Plaza y Janés.
La propia autora lo dice: El olor y el sabor son sensaciones capaces de elevarnos hacia territorios desconocidos.
La cocina del cielo es el resultado del estudio y la búsqueda de recetas con significados religiosos u ocultos, la mayor parte de las cuales tienen un origen en la tradición cristiana. Estas recetas estaban mayoritariamente dispersas y en algunos casos resultaba imposible hacerlas por la imprecisión de las medidas antiguas.
Se trata de platos celestiales como las peras rellenas de San Jaime, el bacalao a la capuchina, el guiso de la providencia, el cordero pascual o los habituales postres y dulces divinos.En cada caso, la autora nos ofrece la historia sobre los orígenes de cada plato.
De entre las recetas recopiladas por Miceli entre tratados y recetarios tradicionales, he querido destacar estos Sacristanes de queso, cuya sencillez no está reñida con su gustosidad.


