Acabo de llegar del primer concierto de U2 con el que ha iniciado en Barcelona su gira mundial y aparte de una ligera sordera que seguramente me dura hasta mañana, sólo tengo palabras de admiración y buenas vibraciones. El concierto ha sido sencillamente perfecto. Perdonad esta disgresión fuera de la gastronomía, pero no me podía reprimir.

Para aprovechar las últimas fresas de la temporada, he pensado en este refrescante batido, al que he combinado con unos plátanos que habían quedado olvidados en la nevera y que, por tanto, se habían afeado un tanto. Vamos, que se habían madurado en exceso y no eran muy aptos para comer en directo.

Para la elaboración de este nutritivo postre-batido se introducen en el vaso de la batidora dos plátanos maduros, una docena de fresas, un bote de 200 ml de nata líquida y completamos con leche bien fría hasta tener más o menos medio litro de batido.

Batimos y añadimos unos 50 grs de azúcar y una cucharada de canela. Volvemos a batir y ya podemos servir.

En cada uno de los vasos en los que se vierte el batido podemos espolvorear nuevamente con canela.