Había oído hablar del crumble creo que en un libro o un programa de ese cocinero inglés que responde al nombre de Jamie Oliver, del que ya he expresado en alguna ocasión mi admiración ciega. Literalmente crumble significa desmigajar; pero para que todos nos entendamos estamos ante un pastel, que puede ser dulce o salado, que en la versión que hoy os presento está formado por una compota de fruta, en este caso fresas, cubierta de una masa quebradiza de harina, mantequilla y azúcar. Como véis, muy sencillo y con un resultado espectacular.
Lo sorprendente de este postre es que procede de la cocina inglesa, poco habitual a proporcionar postres tan coloridos y que uno piensa que son más propios del Mediterráneo.
A pesar de ese primer descubrimiento del crumble, la primera vez que se me ocurrió hacerlo fue cuando lo vi en el blog de Su (webos-fritos). Tiene la gran virtud de hacer que nos parezcan fáciles platos que a primera vista resultarían complicados.
Para su elaboración necesitamos:
- 500 grs de fresas, espolvoreadas con algo de azúcar
- 150 grs de harina
- 100 grs de mantequilla
- 100 grs de azúcar
- Una pizca de vainilla
Precalentamos el horno a 200 grados con aire.
Colocamos las fresas lavadas, partidas por la mitad y espolvoreadas con un poco de azúcar en el fondo de una bandeja de horno.
Amasamos en un bol con las manos la harina, la mantequilla fría y cortada a trocitos, el azúcar y la vainilla, hasta conseguir una textura de migas y dejamos reposar al frío durante unos 10 minutos.
Espolvoreamos esta masa sobre las fresas tratando de cubrirlas más o menos bien.
Bajamos el horno a 180 grados y horneamos la bandeja durante unos 20-30 minutos.
Al final, debe quedar una costra doradita, aunque no quemada.
En su receta, Su sugiere acompañar el crumble con un poco de nata y azúcar glas. Yo suscribo esta propuesta.



eva
28 jul 2009 | 09:31 AM
con lo que me gustan las fresas.... qué cosa más buena!!!
Jose
28 jul 2009 | 06:54 PM
Gracias Eva, por tus mensajes de aliento, en estos momentos tan difíciles. Poner en marcha el horno en Barcelona, con esa calor tan húmeda, para hacer un pan o un crumble de fresas, es todo un acto de fe en la cocina.
Su
29 jul 2009 | 08:48 AM
Tienes razón, con estos calores, -por el centro no te cuento- es ya de por si una heroicidad poner el horno, pero a la hora de comerlo que rico!! eh?
Enhorabuena, fantástico, espero que hagas uno salado y em des tu opinión!!
Un abrazo