Aunque su origen sea italiano, o al menos su popularización, seguramente no encontraremos una especialidad culinaria tan extendida como las pizzas. Encontramos pizzas en Seattle, en Lima, en Berlín, en Bombay, en Sidney y en Ciudad del Cabo, aunque no siempre con la suficiente calidad que exige este plato ancestral.
He querido por esa razón destacar esta semana un libro sobre pizzas y para ello qué mejor que un título realizado por el Messi o el Cristiano Ronaldo de las pizzas, Fabián Martín, al que no le han faltado calificativos en el mundillo gastronómico del estilo: 'es el Ferran Adrià de las pizzas', un elogio que se justifica sobradamente por su capacidad para innovar en un campo en el que parecía que ya se había dicho la última palabra.
El libro en cuestión es Las mejores pizzas del mundo, editado por Planeta, y en él Fabián Martín trata de demostrar que la creatividad en la cocina está al alcance de todos y que los platos más exquisitos se pueden elaborar con los ingredientes más insólitos. Los que quieran probarlo directamente pueden hacerlo en su pizza-taller de Llivia, esa pequeña isla gerundense aislada en territorio francés.

Esa originalidad se puede palpar en propuestas como su pizza transparente, en la utilización de flores comestibles, de trufas o de oro comestible como el que utilizó en una pizza con la que ganó el campeonato del mundo de pizza de calidad en Nueva York.
De todas las recetas he querido destacar ésta, que Martín elaboró en honor a su tierra de origen, Almería y que he recogido de su propia página web.
Ingredientes:
- 200 grs. de masa
- 60 grs de salsa de tomate
- 60 grs de mezcla de quesos
- 20 grs. de rúcula
- 20 grs de parmesano
- Aceite de oliva y vinagre de Módena
- 60 grs de jamón ibérico
- 60 grs de melón
- 60 grs de gelatina de gazpacho
Elaboración:
Para la gelatina: hacer un gazpacho, colar en el chino y poner hojas de gelatina en agua fría; calentar una parte pequeña del gazpacho y añadir la gelatina para que se deshaga; añadir el resto del gazpacho y enfriar dos horas en un molde en la nevera.
Estirar la masa, añadir salsa de tomate y mezcla de quesos. Hornear 20 minutos a 220 grados. Fuera, añadir mozarella en rodajas, rúcula, parmesano, aceite y vinagre de Módena, jamón ibérico cortado muy fino, melón y gelatina de gazpacho.




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