Una de las grandes ventajas de pasar el verano en el Pla de Lleida, es que estás en contacto directo con la abundante fruta que se cosecha en estas tierras. Tengo un pequeño huerto en casa, pero los frutales son todavía jóvenes, por lo que aún no puedo disfrutar de sus frutos. Compensa esta ausencia la amabilidad de algunos de mis convecinos que un día me regalan unas manzanas, otro me obsequian con unas estupendas nectarinas y otro estimulan mis glándulas gustativas con unas peras, todas frutas muy leridanas.

Para evitar que la fruta se pudra, lo mejor es consumirla rápido y no se me ocurre mejor manera que haciendo una macedonia.

Para esta macedonia he utilizado unas cinco peras y tres nectarinas peladas y cortadas, un plátano, el zumo de dos naranjas, un poco de agua, dos ramitas de menta fresca y una tres cucharadas de azúcar.

Si hacemos esta macedonia por la mañana y la ponemos en la nevera, para la hora de comer estará suficientemente fresca.