Para la realización de esta receta me he inspirado y he adaptado libremente un plato incluido en un libro muy bueno que tengo sobre arroces, La cocina del arroz (Editorial Integral)  se llama, y su autor es Roger Martínez.

En su propuesta original, Roger Martínez utilizaba el pato confitado, pero como no tenía a mano el pato y en cambio me había sobrado un buen trozo de butifarra -llonganiza como dicen aquí en las tierras leridanas-, he optado por hacer una adaptación libre de la receta original, que según recoge el libro es de origen portuguesa.

Para el arroz necesitaremos :

  • 400 gramos de arroz bomba o basmati, que es el que yo utilicé
  • Unos tacos pequeños de jamón ibérico
  • Butifarra cortada a dados
  • 1 litro y medio de caldo de pollo
  • 2 cucharadas de cebolla frita del Ikea
  • 2 cucharadas de cúrcuma
  • 5 clavos de olor
  • 1 cucharada de cilantro y un buen chorro de aceite
  • Sal

 Freímos en una sartén los dados de butifarra con un poco de aceite y un ajo cortado finamente y cuando estén dorados los reservamos.

En una paella de unos 40 centímetros de diámetro doramos la cebolla, el arroz, los clavos y la cúrcuma y notaremos como suben los aromas de las especias. Añadimos los trocitos de jamón y vamos añadiendo poco a poco el caldo caliente.

 

Cuando empiece a hervir, añadimos los trozos de butifarra reservados, rectificamos de sal y dejamos hervir unos 7 minutos. Tapamos la paella con una tapa metálica o con un trozo de papel de aluminio que cubra toda la paella y continuamos la cocción otros cinco minutos más.

Retiramos del fuego, sacamos la tapa y dejamos reposar otros dos minutos.

Al final, espolvoreamos con cilantro y un chorro abundante de aceite de oliva virgen extra.