El HEMC de este mes, dedicado a la cocina oriental y asiática, ha sido una perfecta excusa para recuperar un libro habitual en mi cocina, Todo el sabor de la India, de Manju Malhi, del que hablé en este blog. Este pollo a la plancha -me quedo con el nombre original, porque su denominación española resulta demasiado vulgar- debe su nombre hindú al sonido que hace la cuchara o espátula al golpear la sartén o el wok para desmenuzar el pollo mientras se cuece.

Para realizar este plato indio necesitamos:

  • Medio kilo de pechuga de pollo deshuesada
  • Una cucharadita de comino
  • 1 cebolla grande cortada en rodajas
  • Un trozo de raíz de jenjibre pelada y rayada (del tamaño de una nuez)
  • Un pimiento verde troceado y una guindilla verde
  • 2-3 dientes de ajo machacados
  • 2 tomates rallados
  • Una pizca de cúrcuma
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de Garam Masala
  • Una cucharada de fenogreco

Calentamos un wok con unas 4 cucharadas de aceite de girasol y añadimos el comino, que removeremos constantemente durante 30 segundos. Añadimos la cebolla y seguimos removiendo durante unos 3 minutos o hasta que se dore. Rallamos sobre la sartén el jengibre y añadimos el ajo y los pimientos y la guindilla -opcional si se quiere un poco picante o siempre estamos a tiempo de retirarla al final-.

Tiramos sobre el wok el pollo y los freímos durante unos 3-5 minutos. Durante ese tiempo, con ayuda de una cuchara o una espátula vamos troceando el pollo -aquí aparecerá el característico sonido taka tak-.

Añadimos el tomate -yo lo rallé, pero se puede incorporar en trozos, según se prefiera-, la sal, la cúrcuma y el Garam Masala y seguimos removiendo sobre la sartén durante otros 2-4 minutos para que se mezclen bien los sabores.

Finalmente, tiramos sobre la preparación el fenogreco y dejamos cocer otros cinco minutos o hasta que veamos que el pollo está bien hecho por dentro.