Directa desde Inglaterra, desde los fogones de mi cocinero gurú Jamie Oliver, llega esta salsa rápida de tomate, perfecta para aderezar un buen plato de pasta o para una pizza. Se trata de una receta que Oliver tomó de su mentor, el cocinero Gennaro Contaldo.

Para realizar la salsa necesitaremos:

  • un kilo de tomate entero al natural -yo utilicé los tomates de pera de mi huerto-
  • 4 dientes de ajo, pelados y laminados finos
  • sal y pimienta recién molida
  • aceite de oliva
  • un manojo de albahaca fresca

En una sartén antiadherente calentamos dos buenos chorros de aceite de oliva y añadimos los ajos. Cuando estén doraditos, agregamos los tomates y la albahaca. Con una cuchara de madera vamos rompiendo los tomates en trozos más pequeños mientras se van haciendo. Se salpimenta y cuando comience a hervir retiramos la sartén del fuego.

La receta original de Oliver propone pasar la salsa resultante por un chino. En mi caso lo trituré todo con el tercer brazo. Yo creo que cualquier opción es válida.

Finalmente volvemos a calentar la salsa otros cinco minutos a fuego lento o hasta que vuelva a hervir y ya podremos utilizarla para la pasta o la pizza.