Leí esta receta en el libro En casa con Jamie, de Jamie Oliver, aunque la receta original era con carne de cordero y yo la he adaptado al lomo de cerdo. El resultado, después de añadir todos los aditivos, es una carne picada sabrosa y muy especiada, como le gusta a mi hija mayor y como me gusta a mí.

Para este plato necesitamos:

  • Unos 400 grs de lomo de cerdo picado
  • 2 cucharadas de tomillo fresco picado
  • 1 guindilla molida -sin pepitas si no queréis que pique a rabiar-
  • 1 cucharada de comino
  • la cáscara de un limón rallada
  • sal y pimienta
  • un buen puñado de pistachos pelados
  • Hojas de diferentes tipos de ensalada (lechuga, escarola, rúcula...)
  • una docena de hojas de menta fresca
  • 1 cebolla roja mediana, cortada en lonchas pequeñas
  • un limón
  • unas ramitas de perejil fresco
  • aceite de oliva virgen extra

Mezclamos la carne picada con el tomillo, la guindilla picada, el comino, la ralladura de limón, un poco de sal y pimienta y todos los pistachos molidos. Dividimos la carne en cuatro o cinco partes y la pinchamos con pinchos de madera o metálicos y así obtenemos unas bonitas brochetas, que ponemos a asar en una plancha con un chorrito de aceite de oliva o de manera alternativa se podrían hacer también en una barbacoa.

Lavamos las hojas de lechuga y las secamos bien en una centrifugadora. En la ensaladera las mezclamos con los aros de cebolla, la menta, la sal y pimienta y un chorro de limón. Lo removemos todo 'con las manos' -al menos, eso dice Jamie Oliver-, pero si tenéis apuro, lo removéis con unas espátulas de ensaladera.

A la hora de emplatar podéis colocar las brochetas en un recipiente y al lado la ensalada, o sacar la carne de los pinchos y desmenuzarla sobre la ensalada.