Estamos habitualmente a ver la crema de calabaza de un color naranja intenso, que sería el color que tiene por dentro la calabaza más común, la de Halloween, pero en realidad ese color viene de la zanahoría que casi siempre viene asociada a esa crema. La zanahoria y la calabaza son muy buenas amigas.

Por un descuido, olvidé las zanahorias cuando hice esta crema y el resultado es el que se ve, una crema muy gustosa, con un sabor a calabaza, pero de un pálido color blancucho.

Para la elaboración de esta crema blanca de calabaza necesitamos:

  • Unos 400 gramos de calabaza pelada y cortada a trozos.
  • Unos 125 ml de nata líquida
  • Un cuarto de litro de leche
  • sal, pimienta y nuez moscada
  • pipas de calabaza

Ponemos a hervir agua en una olla y cuando el agua borbotea tiramos los trozos de calabaza. Los cocemos hasta que estén blandos -aproximadamente unos 15 minutos-. Los escurrimos.

En una batidora mezclamos la calabaza hervida, la nata líquida, la leche y salpimentamos.

En una sartén salteamos con un poco de aceite de oliva las pipas de calabazas y las salamos.

En el momento de servir, colocamos la crema en un bol, rallamos un poco de nuez moscada y en la superficie colocamos un puñado de pipas de calabaza fritas.