A partir de una receta de Jamie Oliver de mi última adquisición, Escuela de Cocina, he adaptado este plato, que puedo aseguraros que después de comerlo jamás diréis no me gusta la verdura. Y es que la verdura se puede servir de muchas maneras y puede resultar muy atractiva al paladar.

Para elaborar este plato hemos de tener:

  • Medio kilo de judías verdes -yo prefiero las que son redonditas y no las planas-
  • 2 dientes de ajo laminados
  • Unos 100 grs de queso parmesano rallado
  • aceite de oliva virgen extra
  • el zumo de medio limón

Cortamos los picos de los extremos de las judías y las lavamos. Ponemos a hervir un olla con agua y un poco de sal e introducimos en ella las judías. Las tenemos hirviendo durante unos 20-25 minutos o hasta que estén un poco blandas -a algunos les gustará que estén más al dente, por tanto, podrán reducir el tiempo de cocción-. Las escurrimos, aunque guardaremos un vaso con el caldo de cocción y reservamos las judías.ç

Pelamos y laminamos los ajos y rallamos el queso parmesano.

Volvemos a poner la misma cazuela con un poco de aceite de oliva virgen extra al fuego. Doramos los ajos y vamos removiendo para que no se quemen. Agregamos las judías y seguimos removiendo para que tomen el aroma del ajo. Añadimos el vaso de caldo, el parmesano y el zumo de medio limón. Lo removemos y dejamos que hierva a fuego suave hasta que el agua y el parmesano formen una salsa cremosa. Retiramos del fuego y ya podemos emplatar.