Continúo con la serie de pastas básicas de curry de Jamie Oliver y en esta ocasión le toca el turno a la Rogan josh, que él utilizó para elaborar un cordero, pero que yo, una vez más, destiné a aderezar un plato de pollo, del que ya os hablaré en los próximos días.

En la elaboración de esta pasta de curry intervienen:

  • dos dientes de ajo
  • un trozo de jenjibre fresco pelado de unos 5 centímetros
  • un bote de pimientos escalivados o 7-8 pimientos que podemos escalivar en el fuego o el microondas
  • una cucharada de pimentón dulce
  • una cucharadita de pimentón picante
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • media cucharadita de sal marina
  • 2 cucharadas de aceite de cacahuete o de girasol -yo finalmente puse de oliva-
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate
  • 1 guindilla o una pizca de pimentón picante (opcional)
  • una cucharadita de cilantro molido

Primero tostamos en una sartén antiadherente dos cucharaditas de comino molido, 2 cucharaditas de cilantro molido y una cucharadita de pimienta negra recién molida (aproximadamente un minuto), para reanimar los aromas. A continuación vamos añadiendo el resto de los ingredientes enumerados anteriormente.

Removemos bien mientras se va asando en la sartén y al cabo de unos 3-5 minutos retiramos del fuego y ya lo podemos utilizar para el plato que tengamos que elaborar.

La historia de este curry es, como recoge la wikipedia, la historia de las conquistas de unos pueblos a otros. En este caso, los historiadores sitúan el Rogan josh en la India desde el momento en el que el Imperio Mongol avanza por India en el siglo XIII especialmente en la región de Cachemira, ocupada con frecuencia. Prueba de ello es la ausencia de cebolla y ajo en las versiones de este curry en la región de Cachemira así como en los brahmanes, los que no dudan en comer carne, que sin embargo se mostraron reacios a utilizar estas dos hortalizas en la cocina.