De un libro que ya os comenté aquí, obra de la casa repostera Pancracio he extraído esta receta, por aquello de hacer unos crêpes diferentes a los que habitualmente hago. Han tenido un éxito entre mi familia, pero eso sí, llenan más que los normales, por aquello de que llevan el chocolate incorporado.

Para la masa de estas crêpes necesitamos:

  • Medio litro de leche
  • 225 grs de harina
  • 25 grs de cacao -yo he puesto cola-cao-
  • 2 huevos
  • Un pellizco de sal

El sobrenombre de estas crêpes procede de una tarta inglesa en la que sobre una base de galleta y mantequilla descansa una combinación de platanos, dulce de leche y nata montada espesa. Vamos, un postre de lo más light.

Para realizar la pasta, metemos los ingredientes en una batidora y los mezclamos.

En una sarten antiadherente o una plancha especial para crêpes untamos un poco de mantequilla y extendemos un poco de masa (unas 5-7 cucharadas aproximadamente). Cuando está firme y cocida, le damos la vuelta y la doramos por la otra cara.

Reservamos todas las crêpes -con esta cantidad saldrá algo más de una docena, en función del tamaño-.

Finalmente, para ser fieles a la tradición banofee, sólo nos queda cortar unas rodajas de plátano, bañarlas con dulce de leche y cerrar la crêpe para darle la forma de abanico. Para completar, le ponemos un poco de nata.