Hace unos meses os preparaba una receta de pollo tikka masala, y todo lo que dije entonces de la historia de este plato serviría. En esta ocasión, sin embargo, he adaptado una receta de Jamie Oliver de su libro Escuela de Cocina. El procedimiento es algo diferente de la primera receta y por eso he pensado que podría seros útil. Además con este plato podremos aprovechar el curry tikka masala que incluí en el blog hace unos días.

Para su elaboración necesitamos:

  • 2 pechugas de pollo sin piel
  • 2 cebollas pequeñas
  • 1 guindilla roja fresca
  • un trozo de jenjibre del tamaño del pulgar
  • una cucharada de cilantro
  • aceite de oliva o de girasol
  • un nuez de mantequilla
  • Unos 200 grs de pasta de curry tikka masala
  • sal y pimienta
  • 4-5 tomates
  • Un vaso de leche y dos cucharadas de coco en polvo

Cortamos el pollo en dados y los doramos un poco en la sartén y los reservamos. Cortamos en juliana las cebollas, la guindilla en rodajitas pero sin semillas para que no pique. Pelamos y cortamos en trocitos en jenjibre.

Ponemos al fuego la sartén con un chorro de aceite y la mantequilla. Tiramos a la sartén la cebolla, la guindilla, el jenjibre y el cilantro y los sofreímos hasta que se doren. Añadimos la pasta de curry tikka masala y el pollo.

Lo removemos todo para que el pollo se impregne de todos los aromas y sazonamos con la sal y la pimienta.

Añadimos los tomates triturados y la leche y el coco molido, y después vertemos un vaso de agua. Volvemos a remover y dejamos al fuego vivo hasta que comience a hervir. Entonces, bajamos el fuego al mínimo y dejamos que cueza durante unos 20 minutos.

Debemos vigilar que el curry no se quede seco, pues si fuera así, deberemos añadir un poco de agua.

A la hora de servir en el plato, podemostirar encima un poco de yogur natural, una almendras fileteadas y un chorro de limón.