En occidente, el humus sería una salsa dip y ciertamente la forma como nos la presentan en los restaurantes árabes es la de una salsa hecha para mojar pan. Normalmente, en casa hacemos un humus muy de 'estar por casa'. Aprovechamos los garbanzos del cocido, los chafamos bien con el tenedor y tiramos encima un chorro de aceite de oliva, sal y pimienta. Ese humus lo he hecho yo desde mi infancia cuando mi madre preparaba cocido de garbanzos y nos habíamos comido las patatas, la carne y cualquier otro 'tropezón' que hubiera en el plato. Al final, con los pocos garbanzos que quedaban en el plato improvisábamos el humus pero sin saber que estábamos haciendo uno de los platos más auténticos de la cocina libanesa, que luego se ha extendido por toda la cocina árabe y magrebí.

En esta ocasión he querido ser más fiel a la tradición libanesa y de un precioso libro que me regaló mi amiga Susana, Cocina libanesa de ayer y de hoy, de Andrée Maalouf, la mujer del escritor libanés Amin Maalouf, he obtenido esta receta. Para los que busquen el libro, ha sido publicado en España por Alianza Editorial.

Aunque naturalmente los garbanzos se han de poner en remojo la noche anterior y cocer en una olla, para abreviar el tiempo de preparación yo he utilizado garbanzos cocidos comprados directamente así en el mercado.

Los ingredientes necesarios son los siguientes:

  • 250 grs de garbanzos cocidos
  • 1 diente de ajo cortado en trocitos
  • El zumo de un limón
  • 6 cucharadas de tahin -lo encontraréis en tiendas de productos árabes y asiáticos-
  • 1 chorro de aceite de oliva virgen extra
  • sal, pimienta y pimentón rojo.

En el vaso de la batidora introducimos el ajo, los garbanzos, el tahin, el zumo del limón y la sal y lo batimos. Vamos añadiendo un poco de caldo vegetal o de agua hasta obtener una textura de puré. Rectificamos de sal, si fuera necesario.

A la hora de servir, colocamos el puré de garbanzos, los regamos con el aceite de oliva virgen extra y encima tiramos unos cristales de sal, pimienta negra recién molida y pimentón rojo. Se puede tomar como aperitivo junto con pan árabe pita o como acompañamiento de especialidades de carne picada como la kafta a la parrilla.