El arroz es uno, por no decir el principal alimento de la humanidad. Gracias al arroz paises superpoblados como China o India han podido tirar mal que bien adelante en períodos duros de su historia. El culto al arroz, a cuya atención se dedican muchos blogs, entre ellos el de mi amigo Manel, de Cuinar és generós, tiene su reflejo hoy en la receta que os presento, inspirada sin ambages en esa biblia que últimamente frecuento, Escuela de cocina, de Jamie Oliver.

Para poder elaborar la receta, lo primero que hemos de hacer es cocer el arroz blanco según el procedimiento que os detallo a continuación. A partir de esta receta base podréis cocinar cualquier especialidad. Para obtener una buena olla de arroz necesitaremos 350 gramos de arroz basmati o de grano largo y un poco de sal marina.

Ponemos a hervir una cazuela grande con agua (unos 750 ml aproximadamente) con sal.

Lavamos el arroz en un colador bajo el chorro del grifo de agua fría durante un minuto, lo que facilitara que no se pegue. Cuando hierva el agua tiramos adentro el arroz lavado y lo dejamos cocer durante unos 15 minutos o hasta que veamos que los granos ya bailan sobre la superficie del agua.

Escurrimos el arroz en el mismo colador.

Llenamos la cazuela vacía con unos tres dedos de agua y la colocamos sobre el fogón. Cuando vuelva a hervir ponemos el colador con el arroz encima -hemos de tener cuidado de que el arroz no toque el agua- y lo tapamos todo con una tapa o con un papel de aluminio para que el vapor quede mínimamente atrapado.

El vapor debe actuar durante unos diez minutos. Pasado este tiempo apagamos el fuego y ya se podría servir.

ARROZ CON AJO Y NUEZ MOSCADA

Ingredientes:

  • 8 dientes de ajo
  • Una cucharada de nuez moscada molida
  • aceite de oliva
  • una nuez de mantequilla
  • sal marina y pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1 limón pequeño

Pelamos y laminamos los ajos. Vertimos el aceite de oliva y la mantequilla en una sartén a fuego lento. Cuando la mantequilla se haya hecho líquida, tiramos los ajos, salpimentamos y dejamos que se doren, sin que se tuesten demasiado. Espolvoreamos la nuez moscada y la canela y removemos el arroz, procurando que no nos queden grumos de arroz. Al cabo de unos 2 minutos de remover, cuando veamos que el arroz ya se ha impregnado de los olores de las especias, retiramos del fuego, exprimimos el limón encima, volvemos a remover y ya podemos emplatar.