La berenjena es una hortaliza esencialmente de verano, aunque la podemos encontrar en nuestros mercados durante todo el año. Hasta ahora, os había mostrado algunas formas de cocinarla, pero siempre muy ligada al estilo mediterráneo, fuera a la manera siciliana como en la Caponata, fuera al estilo catalán como en la escalivada o a la francesa como en el ratatouille. Sin embargo, esta forma que hoy os presento os parecerá cuando menos diferente y exótica. Y el sabor, desde luego, hace honor a este exotismo, especialmente por las especias que se utilizan para aromatizarla.

Para esta receta he adaptado un libro de cocina india del que ya os he hablado anteriormente aquí. Los ingredientes necesarios para el plato son los siguientes:

  • 2 berenjenas grandes
  • aceite de oliva virgen extra
  • 6 dientes de ajo
  • 2 cebollas medianas
  • 1 guindilla roja sin pepitas
  • 2 cucharaditas de tomate concentrado
  • 1 cucharadita de comino molido
  • Una pizca de sal
  • Un trozo de como la uña del pulgar de jenjibre rallado
  • una cucharadita de Garam masala
  • una cucharadita de cilantro

Primero, asamos durante unos 10 minutos al fuego vivo las berenjenas. Podemos ayudarnos con unas pinzas y le vamos dando vueltas. Una alternativa es asarlas en el horno, pero creo que en los mismo fogones se hace más rápido.

Cuando ya están asadas, las partimos por la mitad y con ayuda de una cuchara vacíamos la carne de la berenjena, la cortamos a trozos pequeños y la reservamos en un bol.

 En una sartén o un wok calentamos el aceite y freímos hasta que estén dorados los ajos cortados en trocitos, las cebollas trituradas también en trozos pequeños y la guindilla picada sin pepitas.

Al cabo de cinco minutos añadimos el tomate concentrado, el comino y la sal, lo sofreímos durante unos dos o tres minutos y por fin incorporamos la berenjena cortada que teníamos reservada. Removemos bien.

Agregamos el jenjibre y el Garam masala y seguimos cociendo medio minuto más. En el momento de servir espolvoreamos un poco de cilantro molido.