La semana pasada he tenido la suerte de disfrutar de unas merecidas vacaciones en la capital del mundo, en la Big Apple, es decir en Nueva York. Nueva York es muy grande y dar para muchas entradas, pero en este blog me ceñiré a lo que realmente creo nos puede interesar a todos, la comida, la gastronomía. Por que no todo van a ser museos y compras, que también. A modo de guía aquí os dejo algunas de las direcciones indispensables que he podido testar personalmente con mi familia, y desde aquí aprovecho para darles las gracias por la paciencia que han tenido cuando de repente me detenía para hacer una foto en la puerta de un restaurante, con temperaturas que han llegado a -10 grados centígrados.

En una ciudad en la que se hablan casi 200 lenguas diferentes es seguro que se puede comer la cocina autóctona de otros tantos países o regiones.  Son numerosos los establecimientos llamados Deli, herederos de los que montaron en Manhattan los emigrantes judíos a imagen y semejanza de los que regentaban en Centroeuropa.

De entre todos los Deli, quizá el más famoso es Katz Delicatessen (205 East Houston esquina con Ludlow St) y es además el más antiguo de Nueva York, pues fue fundado en 1888. El local es tan grande que aunque haya cola para pedir, difícilmente tardas mucho en comer. El procedimiento es sencillo. Lo primero que se debe hacer cuando se entra es pedir un boleto o ticket en la entrada y no perderlo, porque ahí los camareros o cocineros anotan las consumiciones, que se pagan al final a la salida. En la barra pedimos lo que queremos, pero son especialmente recomendables los sandwich de salami y, sobre todo, el popular sandwich de pastrami, que podéis ver más abajo. Os aseguro que no comeréis nada más hasta la mañana siguiente.

 

Los que tienen problemas con la lengua de Shakespeare no deben padecer porque casi todos los cocineros son hispanos y pueden atendernos en la lengua de Cervantes. Eso sí, con algunos modismos que rápidamente os explico: cuando hablen de meseros se refieren a camareros, y cuando los cocineros nos pregunten si queremos acompañar el hot dog o cualquier otro sandwich con picos, en ningún caso creáis que os intentan dar un beso. Los picos son los pepinillos que sirven sobre un plato en su doble modalidad de frescos y en vinagre.

Si os agobian las multitudes como las de la foto, entonces podéis hacer como hicimos nosotros. Fuimos por la mañana temprano, sobre las 9 horas, y encontraréis el local vacío. Si no sois amantes de desayunos fuertes, podéis contentaros con unos pancakes con bacon o unas french toast con huevos fritos.

En las paredes repletas de fotografías aparecen personajes de toda índole, famosos que pasaron por este Deli del Lower East Side, famosos como los ex presidentes George Bush jr y Bill Clinton, músicos, actores, deportistas.

 

Pero sin duda, la mayor proyección del local tuvo lugar cuando acogió el rodaje de la célebre escena de la película "Cuando Harry encontró a Sally" en la que Meg Ryan enseña a Billy Crystal cómo las mujeres pueden simular un orgasmo. Los mitómanos cinematográficos pueden sentarse en la misma mesa, fácil de encontrar por un cartel informativo que cuelga del techo.

 

Los viernes y los sábados cierran a las 3 de la madrugada y para los que quieran prolongar la noche, siempre pueden bajar por Ludlow en dirección Downtown, una calle repleta de bares musicales.

Otro pantagruélico lugar neoyorquino en el que podemos comprar pero a la vez degustar alimentos y especialidades a cuales más buenos es Dean & Deluca. Su base central está en el número 560 de Broadway, con Prince Street, en pleno barrio del Soho, y básicamente es una tienda de comestibles traídos desde todos los confines del globo terrestre por el dúo formado por Joel Dean y Giorgio DeLuca, sin duda unos visionarios.

 

 

 

 

En esta maravillosa tienda fundada en 1977 hay comida para llevar, puedes comprar panes artesanales, chocolate artesanal, quesos, cafés, tés, aceites de oliva. El personal te asesorará sobre qué vino es el mejor para la comida e incluso se pueden adquirir utensilios y gadgets para la cocina.

(Esta última foto no es mía, creo que es de timeout)