Nuevamente me enfrento a una receta clásica cubana, para poder participar nuevamente en el HEMC 41 dedicado a la cocina latinoamericana y que tan amablemente acoge como anfitriona este mes Carolina de La cocina de Carolina. El plato de esta ocasión podría, de hecho, acompañar al anterior, pues hoy os propongo un arroz blanco criollo, perfecto complemento de la ropa vieja de hace unos días.

Después de mirar varios libros y blogs, al final decidí adaptar la propuesta en el libro Cuba, una entrega que hace unos años hizo el diario El País dentro de la colección Cocina País por País, escrito Por Ignacio Medina.

Aunque aparentemente, este arroz blanco es totalmente corriente y vulgar, conseguir el punto exacto de cocción del arroz y que conserve todo el aroma de los ajos tiene su intríngulis.

Los ingredientes para este plato son los que siguen:

  • 240 grs de arroz -yo he utilizado del tipo Bashmati-
  • 600 ml de agua
  • 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • sal

Lavamos con ayuda de un colador el arroz bajo el chorro del grifo.

Calentamos el aceite de oliva en una sartén ancha y en ella doramos los ajos pelados y cortados en trozos grandes. Los retiramos y reservamos.

Añadimos el agua a la sartén con aceite con cuidado para que no nos salpique.

Rectificamos de sal y vertimos en la sartén el arroz. Llevamos a ebullición y cuando rompa a hervir bajamos el fuego al mínimo y tapamos. La cocción durará aproximadamente unos 20 minutos.

En el momento de emplatar podemos decorar el plato con los trozos de ajo dorados previamente.

En este plato resulta esencial la utilización del aceite de oliva, el aceite español o aceite de comer , como se le denominaba en la isla caribeña, en el campo. En muchas casas, el aceite se fue sustituyendo por mantequilla, por lo cual podéis experimentar con lo que más os apetezca o os guste.

Cuenta René Vázquez en su libro El sabor de Cuba que al cubano le gusta el arroz suelto y no empegostado y nos ofrece como testimonio del cocinero de la Fonda de los Tres Reyes, quien advierte en 1858 en su manual de cocina catalana y cubana que el arroz debe prepararse cuidando que el grano quede entero y cocido, por ser de mérito en el arroz criollo.

hemc #41 - platos latinoaméricanos