Seguro que os parece una receta muy sencilla, y es verdad que es muy sencilla de hacer. Sin embargo, os puedo asegurar que los ingredientes utilizados le dan un sabor muy especial a este potaje clásico de nuestros fogones. Si a eso sumamos que estamos pasando un invierno especialmente frío, como yo no recordaba desde mi infancia, allá por los años 60, entonces estos garbanzos me parece que serán muy bienvenidos por todos.

Para realizar esta receta necesitamos:

  • Un bote de garbanzos (aproximadamente unos 400 grs)
  • Una cebolla grande
  • 2 ajos pelados y cortados en trozos pequeños
  • Unos 5-7 tomates
  • Un trozo de jenjibre del tamaño de un pulgar pelado y rallado
  • Una guindilla o ají sin semillas para que no pique
  • 3 zanahorias
  • Agua o caldo
  • Sal y pimienta negra molida

Cortamos la cebolla, el ajo, la guindilla sin semillas en trozos pequeños, la zanahoria en rodajas también pequeñas y el tomate.

Lo tiramos en una olla con un poco de aceite. Lo sofreímos un poco y añadimos el caldo (un poco menos de un litro). Yo compré caldo ecológico de bote, pero también podéis hacerlo en casa. Eso a vuestro gusto. Metemos también el jamón.

Al cabo de unos 15 minutos, tiramos adentro los garbanzos lavados y escurridos -tener en cuenta que estos garbanzos ya son precocidos- y el resto de los ingredientes.

Dejamos que cueza todo con la tapa puesta durante otros 20 minutos. Y entonces ya podemos servir.