Para realizar estos mis primeros muffins de chocolate me ha basado en los primeros muffins de un blog genial que hace poco encontré a través del blog de mi buena amiga María José. Se trata de Canela y tú y en una de sus entradas daba cuenta de sus también primeros muffins. De modo que, sus primeros muffins, mis primeros muffins. Todo es empezar.

El origen de los muffins es Inglaterra, donde aparecen las primeras referencias en recetarios a partir de 1703. Su nombre deriva del original moofin, cuyo origen sería una adaptación del término francés moufflet (pan suave). En esa época se trataba de un pastel, explica la wikipedia, que se consumía preferiblemente en desayunos o como tentempié, y se presentaba con diferentes sabores como fruta seca o fresca, especias o chocolate, seguramente la presentación más común. A partir de la década de 1950 su consumo se generalizó en Reino Unido y Estados Unidos.

La gran diferencia entre los muffins y las magdalenas es que mientras en estas últimas se baten enérgicamente los ingredientes, con ayuda de una batidora, en aquellos los ingredientes apenas se mezclan.

En mi reciente viaje a Nueva York, uno de los gadgets que compré fue este molde de silicona especial para elaborar muffins.

Para la elaboración de esto muffins hemos de tener:

  • 140 grs de harina
  • 85 grs de azúcar
  • 1 cucharadita de levadura tipo Royal
  • Una pizca de bicarbonato sódico
  • 4 cucharadas de cacao en polvo
  • 85 ml de leche
  • 75 grs de mantequilla
  • 1 huevo

 

 

 

 

 

 

 

En un bol mezclamos los ingredientes secos: harina y levadura tamizadas, cacao en polvo, bicarbonato y azúcar. Y en otro bol mezclamos los ingredientes líquidos, es decir la mantequilla derretida, el huevo y la leche.

Vertemos los ingredientes líquidos sobre los secos y removemos durante unos 3-5 minutos con ayuda de una cuchara. No debe quedar demasiado mezclado, para evitar que los muffins queden duros.

Con ayuda de un pincel untamos de mantequilla los moldes y vertimos en su interior la masa anterior. Los podemos llenar hasta 3/4 partes de su volumen.

 

 

Los metemos dentro del horno previamente calentado a 200 grados y horneamos durante unos 20 minutos. Los dejamos reposar 5 minutos y entonces ya podremos desmoldarlos. Para darles un toque final podemos espolvorearlos con azúcar glas.

 

Ya sabéis, ricos para un desayuno, ricos para una merienda, ricos a todas horas.