Tras más de cinco horas maratonianas preparando un menú completo, el cocinero catalán José Carlos Fuentes, del restaurante murciano Palacete Rural La Seda, de Santomera, ha sido proclamado hoy ganador del III Concurso Cocinero del Año, que se ha fallado en el marco del Salón Alimentaria.

Los 12.000 euros que se ha embolsado son el premio a una carrera de obstáculos que comenzó hace 17 meses y tras haber superado siete semifinales celebradas por toda España y compitiendo contra 1.000 precandidatos, posteriormente con 70 chefs semifinalistas y hoy contra otros seis finalistas.

En el jurado, caras conocidas de la cocina española más internacional como Martín Berasategui (tres estrellas Michelin), Jordi Cruz (una estrella), Quique Dacosta (dos estrellas) y May Hofmann (una estrella), y el cocinero alemán Dieter Müller (tres estrellas).

Con esta noticia, de la que he tenido el privilegio de ser testigo en el Salón Alimentaria de Barcelona, el concurso ha alumbrado un nuevo chef, que, quien sabe, dentro de diez años será un nuevo Ferran Adrià o dentro de cuarenta un nuevo Arzak. El Concurso, que todavía está en su tercera edición ya ha llamado la atención de los especialistas y no es para menos: los ganadores de las dos primeras ediciones, Jordi Cruz y Beatriz Sotelo -feliz madre el pasado sábado, felicidades desde aquí- ya tienen en sus delantales una estrella Michelin cada uno.

La trayectoria de Fuentes, chef del Palacete Rural La Seda, de Santomera (Murcia) desde 2007, ha sido meteórica, desde que trabajara entre 1999 y 2007 junto a Carme Ruscalleda en su restaurante Sant Pau de Sant Pol de Mar.

En ese tiempo, además de participar con Ruscalleda en la creación de nuevos platos, actuó como chef ejecutivo del restaurante que la gran Carme tiene en Tokio y en numerosos viajes conformó el que es el equipo actual de aquel restaurante nipón.

En la final del Concurso, Fuentes ha cocinado una cola de gamba roja hervida con pan con tomate ahogado en aceite de oliva virgen y hierbas de margen; filetes de pargo, que es un tipo de pescado, recubierto en polvo de cortezas de cerdo y jugo concentrado de las espinas con infusión de nopal, que es un tipo de chumbera muy utilizado en México y que podemos ver como corta el cocinero en la primera foto; y un flan chino sobre tierra de té verde japonés y kunkuats, que son unos cítricos nipones.