Con esta ya son, creo, cuatro las recetas de waffles, también conocidas como gofres, que incluyo en este blog, y ninguna, hasta ahora, era igual a la anterior. Parece mentira lo que puede dar de si un alimento tan sencillo.

En esta ocasión la receta de estas waffles belgas, belgas porque son de allí de donde surgió la invención de este dulce, procede de un blog mexicano, mujer.com.mx, y la pasta resultante es más densa que la habitual que yo hago, que es más líquida. Aún así no es una masa moldeable como la receta de Las Pacas que yo mismo ya versioné aquí. El resultado es espectacular y os animo a que provéis también estas gofres.

Para su elaboración necesitamos los siguientes ingredientes:

  • 225 grs de harina cernida
  • 1 cucharadita de levadura química tipo Royal
  • 3 huevos, separadas claras de yemas
  • 120 grs de mantequilla derretida
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 230 ml de leche

Primero montamos las claras a punto de nieve y las reservamos

En otro bol mezclamos con unas barillas la harina, la sal, la levadura química, las yemas, la leche y la mantequilla derretida.

A esta mezcla incorporamos las claras montadas y las mezclamos con cuidado, con movimientos envolventes con ayuda de una espátula de silicona o plástico, hasta obtener una textura similar a la de la foto anterior.

Dejamos reposar la masa tapada en el bol durante unos 30 minutos.

Transcurrido este tiempo, ponemos unas dos cucharadas en la gofrera -yo utilizo la del Lidl con gofres con forma de flor-. Al cabo de un minuto aproximadamente, ya podremos retirar las waffles y en el plato las podremos condimentar a nuestro gusto.

La waffle belga que sigue está cubierta por nata y dulce de leche. Vamos, una bomba de calorías para irse a dormir calentito. Jejeje.