El título un tanto misterioso que he puesto a esta entrada viene a colación a que en mi búsqueda de variantes de muffins me topé con la receta de mi buena amiga Elvira de Los cerezos en flor, un excelente blog del que siempre se aprende algo y además una de las integrantes de ese maravilloso grupo que son las Cooking Challenge, de las que soy su fan número 1. Para ser del club de fans he visto que no hacía falta cambiarme de sexo y eso ya es un alivio. Jejeje.

La receta original aparece titulada por Elvira como muffins de chocolate con sorpresa y la sorpresa en cuestión es un chocolate fundido que se esconde en el interior del muffin. Ante la operación bikini/bañador que se avecina he decidido prescindir de la sorpresa, que bastante chocolate ya tiene el muffin en si.

Para la elaboración de la receta necesitamos los siguientes ingredientes:

  • 225 grs de harina
  • 50 grs de cacao en polvo
  • 3 cucharaditas de levadura en polvo tipo Royal
  • 120 grs de azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 250 ml de nata líquida
  • 90 grs de mantequilla

En un bol mezclamos los ingredientes secos: harina, cacao, levadura y azúcar.

En otro recipiente mezclamos los ingredientes húmedos: huevos, nata líquida y mantequilla.

Incorporamos los húmedos a los secos y los batimos aunque sin demasiado esmero, para que después queden los muffins esponjosos.

Repartimos la masa resultante en los moldes de magdalenas o muffins, sean de papel, metálicos o de silicona. Procuraremos no llenarlos hasta arriba, para que no se desborden durante el horneado. Será suficiente con llenar los moldes unas 2/3 partes.

Finalmente, horneamos a 200ºC durante unos 20 minutos o hasta que veamos que al introducir un palillo en el centro sale seco. Los muffins que salen os puedo asegurar que no sobreviven a dos comidas.