Hoy me he levantado con ánimo constructivo e inventor y he pensado que podría combinar dos gustos aparentemente antagónicos, uno dulce y otro salado. Y de esta premisa ha surgido este montadito que, al menos a mí, me parece innovador. Ya sé que está todo inventado, pero yo no recuerdo haber visto la combinación de membrillo con jamón de pato.

Para su realización, los ingredientes a utilizar no pueden ser más sencillos: unas rebanadas de pan de payés o de hogaza recién tostado, unos lomos de jamón de pato y membrillo.

Después de tostar el pan, untamos la superficie del pan tostado con el membrillo y encima colocamos los lomos de jamón de pato y ya está listo para servir. No puede ser un montadito más sencillo de preparar.