No sé si finalmente mi hija mayor llegará a ser repostera, pastelera o similar, como ahora se plantea en alguna ocasión. Quince años son muchos, pero pocos para tomar una decisión tan importante como saber a lo que te dedicarás profesionalmente. Lo único que yo puedo decir es que cuando se mete en la cocina conmigo se nota que le gusta -sobre todo, si hay chocolate por  medio- y que tiene mano con los pasteles.

Este fin de semana fue una ocasión fantástica para proponerle que hiciera un pastel y la propuesta fue este pastel cremoso de chocolate con nueces.

Para su realización utilizamos:

  • 150 grs de chocolate con leche en tableta -nosotros teníamos de la marca Nestlé-
  • 100 grs de mantequilla
  • 100 grs de azúcar glas
  • 100 grs de nueces peladas
  • 75 grs de harina
  • 4 huevos -separadas claras y yemas-

En un bol batimos con las barillas las yemas y el azúcar glas.

En un recipiente de cristal calentamos durante un minuto el chocolate y la mantequilla y después lo removemos hasta que quede una mezcla homogénea. Añadimos esta mezcla a la de las yemas y el azúcar. Removemos nuevamente.

Agregamos las nueces peladas y ligeramente desmenuzadas con los mismos dedos o la palma de la mano, y después la harina tamizada.

Por último, incorporamos a todo las claras montadas y lo removemos con movimientos envolventes.

Vertimos toda la mezcla en una recipiente rectangular tipo cake -nosotros lo hicimos en uno de silicona-. Si se pone en un recipiente de cristal o metálico, es aconsejable untar un poco de mantequilla para que no se pegue.

Metemos en el horno precalentado a 180ºC durante unos 25-30 minutos. No es necesario que quede totalmente cocido, sino que tendrá mayor cremosidad si, una vez enfriado, en el centro queda una parte del pastel blanda.

Naturalmente, los más golosos podéis añadir una cobertura de nata para echar al traste la operación bikini. Jejeje.