Como cada vez que vienen amigas de mis hijas, sean preadolescentes o adolescentes del todo, les monto rápidamente un taller gastronómico. La última vez que vinieron las compadres de mi hija mayor, les toco un taller de pizza. Ellas hicieran especialidades sencillas, la pizza Margarita, la de jamón y queso de toda la vida; pero mi mujer y yo preparamos una algo más complicada.
Una conocida marca de congelados comercializa la Pizza Arizona y el reto era tratar de imitar o acercarnos a aquella pizza. Para la realización de esta pizza al estilo Arizona necesitamos:
- Unos 300 grs de harina blanca
- un bol de agua en el que diluiremos media pastilla de levadura fresca (unos 12-15 grs)
- una pizca de sal
- 125-150 grs de carne picada
- pimentón picante, tabasco, pimienta negra, orégano molidos
Primero, sofreímos en una sartén con un poco de aceite de oliva la carne picada previamente marinada durante media hora con las especies. Cuando esté bien hecha la reservamos.
Para realizar la pizza Arizona, una pizza que no es como las italianas, sino que tiene uno o dos centímetros de grosor, procederemos como ya os expliqué en una anterior entrada sobre la masa de pizza básica.
Una vez que tenemos la masa de pizza, la colocamos en un molde y encima ponemos el tomate frito, la carne picada frita y encima queso rallado, si así lo deseamos.
Horneamos en el horno precalentado a 170 grados durante unos 20 minutos o hasta que veamos que la masa está hecha. Para el queso, qué voy a deciros. Cada persona tiene un gusto y un queso favorito. En mi caso he utilizado, la socorrida mozzarella...
... y en esta otra pizza recurrí al queso suizo raclette, normalmente utilizado en fondues, pero menos común en la cobertura de pizzas.




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