El plato que hoy nos ocupa es una de las cumbres de la gastronomía francesa, el Boeuf à la Bourguignonne, que es además uno de los protagonistas de la película Julie & Julia, una comedia romántica estrenada en 2009, escrita y dirigida por Nora Ephron y protagonizada por Meryl Streep y Amy Adams. La película describe los acontecimientos en la vida de la chef Julia Child en los primeros años de su carrera culinaria, en contraste con la vida de Julie Powell, quien, para dejar de lado el hastío que le produce su vida de oficinista crea un blog en el que aspira a publicar durante un año, tras haberlas cocinado, cada una de las 536 recetas del libro de cocina de Julia Child.

Ephron realiza una comedia, un género en el que se mueve como pez en el agua como ya demostró en anteriores filmes como "Algo para recordar", "Michael" o "Tienes un e-mail".

Julia Child está impecablemente interpretada por Meryl Streep, que vive últimamente una segunda juventud interpretativa. Viendo las imágenes históricas de Child y la interpretación de Streep se puede decir que la actriz ha conseguido una perfecta simbiosis con el personaje real hasta el punto de imitar sus gestos, sus palabras y sus tics.

En el 2002 Julie Powell (Amy Adams) se propone hacer todas las recetas contenidas en el libro de Julia Child Mastering the Art of French Cooking, el cual fue escrito en la década de los años 60, y mientras, escribe un blog sobre sus experiencias culinarias.

La película nos muestra dos historias entrelazadas: La historia de cómo Julia Child descubrió su afición a la cocina, durante el tiempo que estuvo viviendo en París en 1950 y la historia de Julie Powell, la narradora. Ambas mujeres reciben grandes dosis de apoyo por parte de sus maridos, aunque llega un punto en el que el marido de Powell se harta de la excesiva dedicación de su mujer a su hobby.

Es un plato que requiere una cocción a fuego lento en la olla y en el horno durante horas, para que la carne esté después tierna y tenga el tiempo suficiente para absorber todos los sabores.

Además de la receta original de Julia Child, he utilizado la versión de una de mis maestras, Mercè de Cuina per llaminers, y para su realización necesitamos los siguientes ingredientes:

  • 175 grs de panceta
  • 1 kilo de ternera para estofado, cortada en cubos de unos 3-5 centímetros de ancho
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 vasos de vino tinto
  • 1 litro de caldo de carne
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de tomate frito
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal, pimienta y una hoja de laurel
  • unas ramitas de tomillo
  • 24 cebollas pequeñas y/un puñado grande de champiñones frescos

Cortamos y retiramos la piel de la panceta y la cortamos en tiras de unos 4 centímetros de largo y medio centímetro de ancho.

Salteamos la panceta con un poco de aceite hasta que se dore y la reservamos.

A continuación, aprovechando la misma grasa y aceite salteamos los trozos de ternera hasta que quede dorado de manera uniforme. La reservamos.

Cortamos la zanahoria y la cebolla en láminas y las salteamos en la misma sartén hasta que estén doradas por fuera. Las reservamos.

Ponemos al fuego una olla que pueda ir al horno, tiramos un poco de aceite de oliva y agregamos la carne y la panceta. Espolvoreamos la harina y removemos. Dejamos la olla al fuego hasta que se forme una pequeña capa alrededor de la carne (aproximadamente unos 2-3 minutos). Salpimentamos.

Precalentamos el horno a 230ºC y cuando ya esté caliente, introducimos en el medio la olla destapada y dejamos cocer durante unos 4 minutos. A continuación, removemos la carne y la dejamos otros 4 minutos.

Bajamos la temperatura del horno a 165ºC y sacamos la olla. Es el momento de añadir el vino, el caldo, la zanahoria y la cebolla y las hierbas, el ajo y el tomate. Removemos y cubrimos con una tapa. Volvemos a meter en el horno la olla y la dejamos durante 2 horas y media o 3 horas.

De vez en cuando abrimos el horno, removemos, volvemos a tapar y que el horno no pare.

Mientras tanto, en una sartén salteamos los champiñones y las cebollas. En mi caso, no utilicé cebollas, y los champiñones además de saltearlos, les añadí un buen chorro de crema de leche y los dejé al fuego durante unos 2-3 minutos.

Ya véis que es un plato para hacer en fin de semana, cuando no tenemos el yugo del tiempo encima. Como decía siempre Julia Child al final de sus programas televisivos, Bon Appétit.