Mi mujer y yo nos hemos aficionado últimamente a las cremas y empezamos con esta sencilla crema de zanahorias. Parece mentira el gusto tan dulzón que puede salir de este tubérculo naranja, pero le pasa como a la calabaza, que tan pronto sirve para un plato salado que para un delicioso postre.

Para esta crema de zanahorias necesitamos:

  • 4 zanahorias
  • media cebolla
  • 1 patata mediana
  • medio vaso de crema de leche
  • sal, pimienta negra recién molida
  • una pizca de nuez moscada (opcional)

Ponemos en una olla a hervir las zanahorias, la cebolla y la patata, peladas y cortadas a trozos pequeños, para que se cuezan más rápido. Cuando ya estén blandas las escurrimos y reservamos en un vaso de batidora.

Agregamos al vaso batidor la crema de leche y las especias y batimos con un tercer brazo hasta obtener la textura de crema.

En el momento de servirlo, ponemos la crema en un bol o en un plato hondo. Esta crema de zanahorias se puede comer muy caliente, como sucederá siempre en invierno, o templada, como seguramente apetece más en verano.