No me atrevería a llamar receta a esta propuesta, sino que entraría más dentro de la categoría de truco. Hacer pasta, en este caso espirales, con chorizo, es algo habitual en España, y también en Italia, países en los que también entra dentro de la norma hacer pizzas con este rojizo embutido.
En este caso, la novedad es la forma en la que incorporamos el chorizo a la pasta.
Primero cocemos la pasta como indique el fabricante en el recipiente. Pueden ser espirales, como en este caso, pero también, macarrones, espaguetis... Cuando esté cocida, la colocamos en un colador de pasta, la mojamos con agua fría para que después no se pegue y la dejamos escurrir.
Para la salsa necesitaremos:
- Dos chorizos picantes o dulces, según el gusto
- Un bote de tomate triturado natural
- Un vaso de vino blanco
En primer lugar, cortamos los chorizos a rodajas de unos 2 centímetros de ancho y los freímos en una sartén con un poco de aceite. Al cabo de uno o dos minutos, añadimos el vino y dejamos que cuezan y se aromaticen durante unos 4 minutos.
Finalmente, añadimos el tomate triturado natural y dejamos que cueza durante unos 5 minutos a fuego lento.
En la misma sartén o en una olla vertimos la pasta y la removemos bien, mientras la calentamos a fuego medio durante unos dos o tres minutos más, hasta que la pasta aparezca teñida por el rojo del chorizo y sus jugos.
Este plato puede ser en estos días veraniegos un plato único por su contundencia.




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